J. CARNEIRO - VIGO
Los problemas de funcionamiento en torno al Puesto de Inspección Fronteriza (PIF) del Puerto de Vigo podrían resolverse en cuestión de semanas. La presidenta de la Autoridad Portuaria, Corina Porro, visitó ayer las nuevas instalaciones del PIF para demostrar que están terminadas y reiteró su ofrecimiento a Sanidad Exterior para que las ocupe de inmediato y ponga fin a los retrasos en el despacho de contenedores.
Como respuesta, el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, se comprometió ayer a "agilizar" los trámites necesarios para la entrada en servicio de estas instalaciones, pero exige a la titular portuaria que mantenga el PIF al margen del "debate político y de afirmaciones demagógicas". Dentro de estos "trámites" destaca la visita el próximo miércoles de una comisión del Ministerio de Sanidad para determinar si la ampliación del PIF se ajusta a los requisitos que exige la UE para estos servicios.
La presidenta del Puerto recordó que la ampliación del PIF fue comunicada al Ministerio de Sanidad el pasado 5 de noviembre y que las instalaciones han quedado a su disposición para ser utilizadas, aunque "hasta el momento no se ha hecho". Las obras han permitido aumentar de 6 a 8 las bocas de inspección para Sanidad Exterior y, además, se incrementó en más de 1.000 metros cuadrados el espacio para oficinas, laboratorios y salas de inspección, alcanzando los 2.308 metros cuadrados.
Porro, quien denunció en numerosas ocasiones los problemas de este punto de inspección, recordó que la Autoridad Portuaria no tiene competencias directas en la materia, y, por tanto, "no puede tomar las decisiones oportunas" para resolverlos. Además, advirtió de que "cualquier utilización política del PIF y cualquier declaración sin un conocimiento profundo del tema" perjudican a la economía de Vigo y de Galicia.
Por su parte, Antón Louro aseguró que la Administración central del Estado agilizará los trámites para la entrada en servicio de la ampliación del PIF y pidió a la Autoridad Portuaria que haga lo mismo. A través de un comunicado, Louro recordó que para que las nuevas bocas que conforman la ampliación del PIF puedan entrar en funcionamiento es preceptivo que previamente se cumplan una serie de trámites administrativos que implican tanto a la Administración central como al Puerto, como es el levantamiento del acta de entrega de esas instalaciones para que se pueda proceder a inspeccionarlas.
Además, recordó que en los últimos cinco años el Gobierno central reforzó la plantilla del cuerpo de inspectores del PIF de Vigo para que se pudiera dar servicio las 24 horas del día durante los 365 días del año.
Pese a todo, el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Delfín Fernández, aseguró ayer que el 98% de las partidas de pescado congelado que entran en el PIF de Vigo salen "al día siguiente", y que el 2% que sufren retenciones se debe a "defectos en la documentación". Fernández también criticó las comparativas entre el Puerto de Vigo, que lidera la entrada de pescado congelado, y otras terminales españolas y portuguesas que no manejan mercancías tan susceptibles de inspección como el pescado.