M. MÉNDEZ - AROUSA
El comité científico de la Comisión Europea reunido el martes en Bruselas votó a favor de la imposición del nuevo método analítico de las biotoxinas marinas, y todo indica que el comité político va a hacer lo mismo dentro de un par de meses. Esto significa que, en contra de la postura de Galicia y España, es inevitable e inminente la aplicación del sistema químico de control de las mareas rojas, el cual, mucho más restrictivo que el actual método biológico, "va a abocar a la ruina a los mejilloneros y mariscadores gallegos", según los informes que manejan tanto el sector como la Xunta.
De ahí que ambas partes luchen desde hace semanas para frenar las intenciones europeas, y aunque las votaciones citadas invitan al pesimismo, nadie quiere arrojar la toalla. Es por ello que "vamos a seguir moviéndonos y peleando hasta agotar los últimos cartuchos", anuncia Juan Maneiro Cadillo, director xeral de Competitividade.
Tras las reuniones mantenidas en los últimos días con los mejilloneros, en algunas de ellas con participación directa de la conselleira, Rosa Quintana, Maneiro anuncia que Xunta y sector van a crear "una corriente de opinión o grupo de presión europeo para dejar patente nuestra postura contraria a los nuevos niveles y para demostrar las graves consecuencias que puede tener su aplicación".
Como se avanzó hace días, la intención inicial es reunir en Galicia a productores de diversos países de la UE, con la máxima urgencia, "para darles las explicaciones oportunas sobre el peligro de las nuevas analíticas, pues hemos comprobado que muchos de ellos tampoco estaban al corriente de lo que se estaba preparando en Bruselas", y que tampoco se dio a conocer en Galicia hasta el pasado verano, a pesar de que se fraguaba desde 2006.
De esa reunión "debe salir una postura consensuada y firme con la que presionar ante el comité político, que debe reunirse dentro de un par de meses para dar la aprobación definitiva a las nuevas analíticas", esgrime Juan Carlos Maneiro.
Desde la Xunta realizaron diversas gestiones en las últimas semanas para frenar la imposición del nuevo sistema. A las maniobras ya conocidas se suma un escrito dirigido al comisario español Joaquín Almunia para que haga suyos los postulados de Galicia y frene la amenaza que acecha a esta región.
"Es evidente que solos no vamos a ninguna parte y que no tenemos peso específico en Europa, por eso debemos buscar respaldo de otros productores", apostilla Javier Blanco, presidente de la Asociación Virxe do Rosario.
De ahí que los bateeiros trabajen en la preparación de movilizaciones, que como se avanzó ayer incluso podrían desplegarse en Bruselas. Pero el tiempo apremia, y cualquier medida necesaria debe adoptarse antes de que el comité político apruebe las nuevas analíticas. De lo contrario, después sólo quedará recurrir a los juzgados o reclamar una moratoria. Según los expertos consultados ayer, si el comité político aprueba este método analítico en enero, podría entrar en vigor de manera inmediata. Durante dos años el sistema químico que propone la CE conviviría con el actual método biológico.