J.C.
Las armadoras vascas con atuneros en el Índico se han visto obligadas a acondicionar sus buques para repeler los ataques piratas y facilitar el trabajo a los agentes de seguridad privada contratados. Los cuatro pesqueros bajo pabellón español que ayer continuaban en Seychelles –Elai Alai, Albacora 4, Playa de Aritzatxu y Campolibre Alai– apuraban los trabajos a bordo antes de reanudar sus mareas, montando literalmente trincheras, localizando y reforzando zonas estratégicas en los barcos y revisando las torretas de vigilancia (foto número 4).
En los muelles de Seychelles soldadores reforzaban ayer con planchas de acero determinados puntos del barco (fotografía 3), para proteger a la tripulación y a los soldados privados de posibles impactos de bala, mientras que otros apilaban sacos de arena a modo de trincheras donde apostarse para disparar (foto 2). Los equipos de seguridad pueden llevar armas con calibre de hasta 12 milímetros y superior.
Los vigilantes forman parte de un grupo de sesenta agentes de la empresa Segur Ibérica adiestrados en el uso de armas de largo alcance (fusil de asalto HK de 5.56 milímetros, ametralladora media MG de 7.62 milímetros y ametralladora pesada Browning de 12.7 milímetros).
En un primer momento, estos soldados de fortuna contarán con ametralladoras medias de 7.62 milímetros y fusiles de asalto de 5.56 milímetros para realizar sus cometidos durante las labores de embarque (como la que se puede ver en la fotografía número 1, en la que un agente vigila desde el exterior del puente de mando), mientras que cuando se encuentren en la zona recibirán ametralladoras pesadas Browning, según el Ministerio de Defensa.
Adiestramiento
En el curso realizado en Cartagena, responsables del Ministerio les explicaron los procedimientos de ataque y abordaje utilizados por los piratas, y cuestiones relacionadas con la supervivencia en el mar, detención y custodia de prisioneros, primeros auxilios y familiarización con las características de los buques atuneros.