M.J. ARIA - A CORUÑA
Los comerciantes gallegos descartan trasladar a los consumidores el pago del recargo que tienen que abonar a los bancos por cada pago con tarjeta, pese a que la ley lo permita a partir del próximo enero. Tras aprobarse la semana pasada la Ley de Servicios de Pago, que ya se aplica en Europa y entrará en vigor a principios de 2010, los comercios podrán revertir en los clientes el pago de las comisiones que les cobran las entidades bancarias cada vez que tramitan una compra con dinero de plástico. Los vendedores de Galicia aseguran, sin embargo, que no lo harán.
“Igual que en el resto de España, los comerciantes gallegos no lo vamos a hacer porque lo que queremos es vender”, asegura el presidente de la Federación Gallega de Comercio, José María Seijas. Actualmente, la comisión media que pagan los comerciantes está en torno al 0,9%-1%, pero el sector se niega a que sean los consumidores quienes tengan que pagar ese recargo para evitar que caiga más el consumo y se agrave la maltrecha situación por la que están pasando.
La reforma, según el presidente de la Federación Provincial de Comercio, Miguel Agromayor, tendría que hacerse sobre la cuantía de la comisión, porque, asegura, “en Europa está en el 0,3% y nosotros pagamos un 1%, ahí tendría que estar el cambio”. De la misma forma, si bien desaconseja repercutir el pago de la comisión en el cliente, reconoce que “está bien que la gente sepa que el comerciante está sujeto a ese condicionante”.
“Nos da la risa con eso de que pasemos al cliente el abono de la comisión porque lo último que queremos es ahuyentar a los clientes. Por lo menos los pequeños y medianos comercios no lo vamos a hacer, y me parece que las grandes superficies tampoco”, afirma el presidente de un Área Comercial Obelisco, Antonio Amor, y explica que aunque la ley no sea de obligado cumplimiento y tengan la opción de dejar las cosas como están, temen que la medida permita a la banca subir las comisiones después. Una posibilidad que el presidente de la Federación descarta porque asegura: “Llevamos mucho tiempo trabajando y negociando con los bancos y no pueden hacer eso”.
Con esta norma también se trata de resolver el problema de que muchos establecimientos no acepten tarjetas para evitar las comisiones, una práctica que está prohibida por ley.
Consumidores
Las asociaciones de consumidores, por su parte, reconocen que la mejor opción es que los pagos se hagan en efectivo para evitar problemas, pero los vendedores gallegos, sin embargo, creen que es imposible tratar de que se reduzca el uso de las tarjetas. “Eso no tiene sentido en los tiempos que corren. La gente lleva cada vez menos dinero encima, sobre todo cuando va a comprar algo que cuesta mucho y es poco cómodo tener que pagar en efectivo”, explica Antonio Amor.