EFE - BERMEO
Miles de personas se concentraron ayer a mediodía en el puerto de la localidad vizcaína de Bermeo en demanda de que los tripulantes del atunero vasco "Alakrana", secuestrado en el Océano Indico por piratas somalíes, sean liberados.
La concentración, convocada por los familiares de los marineros, comenzó a mediodía con el sonido de la sirena de la lonja del puerto vizcaíno, donde tiene su sede la empresa Etxebaster, armadora del buque que lleva secuestrado 38 días.
En un día desapacible y bajo una intensa lluvia, miles de personas guarecidas bajo sus paraguas permanecieron en silencio durante un cuarto de hora en la zona del puerto viejo de Bermeo, cuyos muelles ocuparon al completo.
Tras la pancarta con el lema en euskera "Gure arrantzaleak askatu" (libertad para nuestros pescadores), portada por los familiares vascos de la tripulación del barco, se situaron representantes de las instituciones y de los partidos políticos, entre los que se encontraban la portavoz del Gobierno Vasco, Idoia Mendia, junto a la consejera de Pesca, Pilar Unzalu.
Además, asistieron la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga; una amplia representación del PNV, encabezada por su presidente, Iñigo Urkullu; el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao; el secretario general de EA, Peio Urizar, y el coordinador de EB, Mikel Arana, junto a representantes del PSE-EE y PP y alcaldes y responsables de los municipios donde residen los secuestrados.
Al término de la concentración, familiares de los tripulantes del "Alakrana" informaron de que los piratas que mantienen secuestrado al atunero se pusieron en contacto con la armadora del buque, Etxebastar Fleet, para exigir el traslado a Somalia de los dos detenidos en España con el fin de que sean juzgados allí, no para que sean liberados.
Argi Galbarriatu, hermana del capitán del atunero apresado, reclamó que se adopten las medidas necesarias "para que esto se lleve a cabo". Según indicó, los familiares están más animados y con más fuerza después de que el viernes los piratas devolviesen al buque a los tres marineros desembarcados.
Las familias volvieron a demandar unidad a los políticos para lograr la liberación de los marineros y aseguraron que no van a parar en sus movilizaciones hasta que éstos vuelvan "a casa". Para el alcalde de Bermeo, Xabier Legarreta, la situación en la localidad vizcaína es "inaguantable. Nos ha superado a todos", aseguró y destacó la "tensión" que están "aguantando" los familiares de los marineros y los vecinos de Bermeo. "Esto tiene que terminar ya. No podemos aguantar más", insistió el regidor.