Hoy se cumplen 37 días desde que nuestros marineros, nuestros familiares, fueron secuestrados a miles de kilómetros de su casa. Hoy se cumplen 37 días de angustia e incertidumbre, de desesperación, impotencia y preocupación.
Después de más de un mes pegados al teléfono, nos hemos juntado para pedir a cualquiera que pueda ayudarnos que se ponga en nuestro lugar:
A las instituciones, como representantes de los ciudadanos, de nuestros vecinos, que no nos dejen solos, que comprendan nuestra situación y atiendan nuestras llamadas. Y que no se olviden de que esas 36 personas que ahora están secuestradas estaban ganándose la vida. Y que no los vuelvan a dejar abandonados cuando esto acabe.
A los partidos políticos, les pedimos que no utilicen el secuestro del Alakrana, la situación de los secuestrados, de sus familias, para lanzarse reproches. Que reflejen la misma unidad que nos mueve a las familias de 36 personas que están sufriendo.
A la justicia, de la que se dice que es ciega, nos atrevemos a pedirle que no lo sea esta vez. Que nos mire, que vea nuestro sufrimiento, que valore las circunstancias y que sopese si el hecho de juzgar a dos personas no hará sino incrementar el sufrimiento de sus víctimas. Estamos seguros que, desde la colaboración, la lealtad y la buena voluntad encontraremos entre todos la manera de solucionar este asunto conforme a la legislación española y a los convenios internacionales. Por eso pedimos que los dos somalíes detenidos en España regresen a su país.
A los medios de comunicación y a nuestros vecinos les pedimos que no se olviden de los tripulantes del Alakrana, que nos ayuden a contar su historia y a recordar cada día que están encerrados contra su voluntad. Ya van 37. Confiamos en que, entre todos, podamos conseguir que no sean muchos más.
Muchas gracias a todos por habernos acompañado.