P.P./N.P. - VIGO
La parte de la tripulación del atunero que se encontraba de vacaciones cuando los piratas lo asaltaron también acudió a la marcha para exigir la liberación de sus compañeros. Su exhaustivo conocimiento de las bodegas del buque les permite añadir una reivindicación a las repetidas por familiares. Piden al Gobierno que descarte una intervención militar para liberar a sus compañeros. La consideran demasiado arriesgada.
"Si algún barco militar se acerca y los soldados asaltan el barco, se acabó. Sería muy complicado, fatal, porque ellos están divididos en grupos y dentro hay pasillos muy largos. Sería muy peligroso. Además, hay un pirata por cada tripulante...", comentaban Paulino Veiga, el cocinero baionés que debería haber embarcado el pasado día 20, y Ángel Blach, primer oficial y primo del patrón que se encuentra a bordo.
Todos ellos subrayaron el apoyo de los miles de personas que acudieron a la convocatoria. "La gente está con nosotros y ahora lo que falta es que se resuelva y que nuestros compañeros vuelvan", reclamaban
La dura situación les hace pensar en su futuro. "¿A dónde vamos a ir si llevamos treinta años en el mar? A ver si es posible cambiar a otros caladeros, pero no hai licencias...", indicaban con resignación.
También es consciente del peligro que correrá al regresar José Pérez, contramaestre del "Alakrana", que acudió desde A Pobra do Caramiñal con su mujer, Carmela. "Eu estou vivindo isto mal. Non cabe duda de que cando vaiamos para alá nós imos estar na mesma situación, seguiremos desprotexidos", protestaba.
Más positivos se mostraron los políticos asistentes, entre ellos, la conselleira de Mar, Rosa Quintana, el de Presidencia, Alfonso Rueda, el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, o la responsable de Pesca del PSdeG, Carmen Gallego. Todos coincidieron en valorar la importancia del apoyo ciudadano a las familias y apuntaron a la necesidad de "redoblar esfuerzos" para conseguir la liberación de los tripulantes lo antes posible.