MANOLO RODRÍGUEZ - A CORUÑA
Amancio Ortega, el hombre más rico de España y uno de los diez más adinerados del mundo, ha decidido hacer caja en sus Sicav, esos instrumentos de inversión para los más ricos que tributan al 1% en lugar del 24% o 28% al que lo hacen las empresas. La causa de esta retirada de fondos, algo que están realizando los grandes patrimonios en los últimos tiempos, se debe, según los expertos, a que está reduciendo sus posiciones en Bolsa porque consideran que las subidas de los últimos tiempos han sido un espejismo y que las cotizaciones volverán a bajar. ¿Y a dónde va todo ese dinero? Simplemente, afirman, lo tienen parado a la espera de inversiones más rentables.
El fundador de Inditex posee tres sociedades de inversión de capital variable a través de las cuales maneja la mayor parte de su inmenso patrimonio. Sus nombres son Keblar, Alazan y Gramela, las dos últimas fueron registradas en agosto y septiembre de 2001, sólo tres y cuatro meses después, respectivamente, de la salida a Bolsa de Inditex. La tercera, en febrero de 2005.
El máximo esplendor de estos vehículos de inversión de Ortega se produjo en 2007. En el tercer semestre, según los datos que remitió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el patrimonio de las tres alcanzaba los 1.134 millones de euros. A finales de ese año, la mayor era Keblar con 641 millones; seguida de Alazán, con 403, y Gramela, con 69. Poco a poco, el empresario ha ido retirando millones de sus Sicav hasta adelgazarlas más de un 61%. En el tercer trimestre de este año, el patrimonio de las tres se había reducido a sólo 435 millones. En los dos últimos años Amancio Ortega ha sacado 678 millones de sus Sicav.
La última extracción de dinero se produjo el pasado miércoles cuando comunicó a la CNMV que había retirado el 41,32% del capital de Alazán. El porcentaje equivale a unos 70,5 millones. El patrimonio de esta sociedad ascendía a 170,6 a finales de septiembre, mientras que Keblar atesoraba 326,4. Gramela, por su parte, contaba con 9 millones.
Con respecto a finales de 2006, la primera ha visto reducido su patrimonio en un 57%; la segunda en un 49% y la tercera en un 86%.