N. PILLADO/ C. GONZÁLEZ/ U. FOCES
Los secuestrados somalíes del atunero "Alakrana", con 36 tripulantes a bordo, ocho de ellos gallegos, cumplieron ayer la primera parte del ultimátum dado a las autoridades españolas para liberar el buque: bajaron a tierra a tres marineros y amenazaron con ejecutarlos si no se liberaba a los dos piratas encarcelados en España, una advertencia a la que entonces el Gobierno restó credibilidad.
Los piratas ocultaron en la costa a los tripulantes gallegos Manuel Antonio Pérez, de Boiro, y Joaquín Fernández, de A Ramallosa, y a un tercer marinero vasco, a los que amenazan con matar si no se libera en las próximas 48 horas a los dos piratas detenidos en España, según advirtió el patrón del "Alakrana", el baionés Ricardo Blach
La ministra de Defensa, Carme Chacón, tras reunirse el gabinete de crisis, aseguró que el Gobierno conoce "exactamente dónde están" los tres tripulantes que desembarcaron los piratas en un bote y que "se encuentran bien". Los otros 33 tripulantes permanecen a bordo del barco, secuestrado desde el pasado 2 de octubre, en situación precaria con escasez de agua, alimentos y medidas higiénicas.
Las fragatas "Canarias" y "Méndez Núñez" permanecen en la zona para seguir la evolución de los acontecimientos, a unas 40 millas del pesquero.
Traslado a tierra
El traslado de los pescadores tuvo lugar después de que de madrugada los piratas lanzaran disparos al aire y una granada al agua, en dirección a una de las fragatas españolas que vigilan de cerca el "Alakrana". Según el patrón del atunero vasco, Ricardo Blach, ya se habría alcanzado un acuerdo para el pago del rescate, pero la negativa del Gobierno a liberar a los dos piratas presos en España ha entorpecido y agravado el proceso.
La esposa de uno de los marineros retenidos Silvia Albés, alertó de que su marido le había llamado por la mañana para comunicarle que tres miembros de la tripulación serían trasladados a Somalia después de ser designados "por sorteo" para ser entregados a las familias de los dos piratas detenidos en España. El giro que ha tomado el caso ha llevado la alerta a los familiares.
Las familias exigen al Gobierno que dé la cara y le acusan de "mentirles desde el principio" y no mantenerlos informados.
El ánimo, "muy mal"
El patrón del ´Alakrana´ dijo que el ánimo de los secuestrados está "muy mal". "Nos han sacado a tres. No contábamos con ello, nos amenazaban, nos amenazaban pero no llegaba el día, pero hoy (por ayer) llegó el día", lamentó, para añadir que "ahora nos acaban de decir que dentro de tres días, si no hay movimiento de los que están ahí en España, matarán a los tres e iremos otros tres, y así hasta el final. Así que imagínate cómo estamos".
Los secuestrados sí disponen de comida pero se les está acabando el agua. "Como somos mucha gente a bordo, ellos ahora mismo son 30 piratas y nosotros somos 36, mucha gente a consumir. Aunque nosotros tratamos de no gastar tanta agua, a ellos les da igual, ellos prefieren que se acabe cuanto antes para presionar más. Así es como estamos aquí, fastidiados", agregó.
Complicada solución
Las exigencias de liberación de los piratas encarcelados en España tienen "una muy complicada solución judicial". Desde la Audiencia Nacional se cree que la única posibilidad pasa por ceder la jurisdicción del caso a un tecer país, como Kenia, pero sería un proceso largo y de muy difícil tramitación. La Sala de lo Penal justifica su competencia para actuar contra ellos al tratarse de presuntos autores de un acto de violencia a bordo de un buque español.
Pese a ello, el presidente del Ejecutivo vasco, Patxi López, planteó al Gobierno españo que busque la manera de entregar a los bandidos a Somalia, Kenia u otro país cercano, para juzgarles allí. Por su parte, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cuestiona la actuación del Gobierno en el caso.