AGENCIAS - ZARAGOZA
El secretaria general de Industria, Teresa Santero, asegura que el grupo General Motors tiene una "buena percepción" de su planta de Figueruelas (Zaragoza), por lo que el Gobierno piensa que sus propuestas de reestructuración serán "razonables". Pero los sindicatos no se muestran tan confiados. Desde la Federación de Industria de Comisiones Obreras se realiza un llamamiento a "contener euforias" en relación con la planta de Figueruelas, ya que aseguran que aún no se tiene ninguna garantía de que los planes de General Motors vayan a ser mejores que los de Magna.
El Ministerio de Industria confía en que el plan de GM para Figueruelas será "razonable". La secretaria general de Industria, Teresa Santero, recordó que General Motors no es un interlocutor nuevo. "Las conversaciones que hemos tenido con ellos siempre nos han parecido tranquilizadoras", añadió la responsable de Industria.
Tras reiterar que el Ministerio considera el acuerdo con Magna, que contemplaba la supresión de 900 empleos en Figueruelas, como un "mínimo razonable", insistió en que la decisión de General Motors ha sido "una sorpresa", aunque en Industria sabían que el proceso de venta era "extremadamente complejo". En su opinión, en el origen de la decisión de General Motors de revocar la venta de Opel está la carta que la Comisaria de Competencia, Neelie Kroes, remitió al presidente de General Motors, Fritz Henderson, pidiendo que reconsiderara la situación.
Ahora, Santero espera que General Motors presente una propuesta global, a partir de la cual empezarán a plantear las repercusiones para cada uno de los países en los que Opel está presente. Por consiguiente, la situación será diferente a la planteada con Magna, en la que se eligió a Alemania como coordinador. "Pedimos explícitamente al Gobierno alemán que fueran ellos los líderes de la operación de financiación que iba a acompañar a la venta", añadió la secretaria de Industria.