L. PIÑERO - VIGO
El Ministerio de Sanidad ha recibido en los últimos meses una avalancha de reclamaciones de las agencias de aduanas por los retrasos en el PIF del Puerto de Vigo. Las reclamaciones están siendo rechazadas por el departamento que dirige Trinidad Jiménez, pero están empezando a ser estimadas por los juzgados de lo contencioso administrativo.
Los importadores denuncian que muchos de los motivos que esgrimen la inspección sanitaria del Puerto de Vigo suponen el rechazo o destrucción de una importación, con la consecuente pérdida de decenas de miles de euros, deficiencias que en el resto de las terminales españolas se consideran subsanables.
"Los problemas en el PIF han originado el año pasado unas pérdidas de 100.000 toneladas en el tráfico de pescado congelado. Ante esta situación, que además de las pérdidas millonarias ocasiona graves problemas en las cadenas de producción, las empresas están optando por la descolocación de sus centros de distribución, abriendo oficinas o buscando socios en otros puertos, en los que el despacho sanitario de sus importaciones se realiza de una forma mucho más ágil y segura, aplicando la misma normativa europea", explica la presidenta de la Autoridad Portuaria de Vigo, Corina Porro.
Fuentes de la Autoridad Portuaria han constatado como contenedores idénticos expedidos por la misma empresa en el país de origen, enviados a diferentes puertos españoles y comunitarios, son rechazados en Vigo, mientras pasan sin problemas la inspección sanitaria en los puertos de Valencia, Bilbao, Barcelona, Algeciras, Leixões, Le Havre o Rotterdam.