J. CARNEIRO - VIGO
La crisis que azota a la industria del automóvil, atenuada en los últimos meses por las ayudas públicas a la compra de coches, sigue cobrándose víctimas en Galicia. La última, Garevol, empresa auxiliar de la automoción localizada en Mos y que tenía como único cliente a la multinacional Dalphimetal España (ahora TRW Automotive).
La compañía, con 85 trabajadores –la mayoría con alguna discapacidad física–, cerrará sus puertas el próximo mes de noviembre por falta de carga de trabajo y de nuevos proyectos, según confirmaron a FARO fuentes sindicales y del comité de empresa.
Garevol fue creada en 1997 por la Confederación Gallega de Minusválidos (Cogami), la Federación Gallega de Sordos, la Fundación ONCE y Dalphimetal. La empresa se dedica al forrado y precosido de volantes de coches para marcas como Volvo, Renault, Ford y Citroën, entre otras. Dalphimetal suministraba la materia prima, y Garevol completaba el proceso.
No obstante, la caída de la producción y la falta de proyectos redujeron la actividad de la planta de Mos a mínimos, cuya plantilla llegó a sufrir retrasos en el pago de las nóminas. “Los trabajadores están afectados por un ERE de suspensión de seis meses que finaliza en octubre”, explican desde la federación textil de la CIG.
Un mes después, en noviembre, la empresa procederá a un expediente de extinción después de llegar a un acuerdo con la mayoría de los trabajadores, que percibirán una indemnización de 45 días por año trabajado.
Compromiso
“Hemos arrancado el compromiso de la dirección de la empresa de que en caso de lograr un nuevo proyecto para la planta se puedan recolocar a los trabajadores que sigan en el paro”, aseguran desde la CIG. “Si un trabajador en plenas facultades físicas ya tiene problemas para encontrar empleo, la plantilla de Garevol, más”, apuntan. En algunos casos, las discapacidades físicas llegan al 70%, según el comité de empresa.
Según los sindicatos, la dirección de la fábrica intentó sin éxito la adjudicación de nuevos proyectos para Garevol.
Garevol es la cuarta empresa de automoción que anuncia su cierre en la comarca de Vigo en los últimos dos años. Antes lo hicieron Valeo, Draka Cables, Prevent y Trèves, cuyos trabajadores (133) anunciaron ayer el cese de las movilizaciones después de que trascendiese que la Inspección de Trabajo recomienda rechazar el ERE de extinción y desaconseja el cierre de la planta textil. La decisión corresponde ahora a la Xunta.
“Si Traballo rechaza el ERE, Trèves no podrá volver a plantear una regulación en, al menos, tres meses, por lo que se abre una nueva vía de negociación entre empresa y trabajadores”, explica el secretario comarcal de UGT, Ramón Vidal.