LUI COSTAS - A CORUÑA
El mercado del automóvil gallego ha tocado techo este verano y se estabilizará durante los próximos meses. Así lo creen los responsables de los concesionarios gallegos tras el éxito logrado por los programas de ayuda como el Plan 2.000E del Gobierno y el re-Móvete de la Xunta en los tres últimos meses. Las subvenciones situaron a Galicia a la cabeza del Estado en la venta de automóviles, pero el sector teme que la tendencia cambie antes de final de año. Y es que el otoño no suele ser una estación muy activa en el mercado automovilístico y la crisis no ayuda, así que es muy probable, según dicen los vendedores que el crecimiento experimentado desde finales de mayo se estanque a partir de octubre.
Este panorama es, sin embargo, el menos malo para un sector que trata de convencer a las instituciones –sobre todo al Gobierno central, que ya ha lanzado la advertencia de que los fondos están próximos a agotarse y que no habrá más recursos para las ayudas– de que amplíen el presupuesto de las subvenciones. Si la ayuda cesa, la caída será monumental y el automóvil volverá a las críticas cifras registradas en 2008 y los primeros cinco meses de 2009.
El presidente de la Federación Gallega de Talleres (Fegat), Luis Abelleira, explica que a la gran eclosión del mercado que provocaron los planes 2.000E y re-Móvete entre junio y agosto, se sumó el efecto del verano sobre el consumo de automóviles. "La mayoría de la gente usa más el coche durante el verano y buena parte del parque móvil gallego pasa el invierno en el garaje", explica. Sus asociados aprecian en los primeros días de septiembre "un cierto cansancio" del mercado que tenderá a sosegar las ventas en el último trimestre del año.
"De momento no sufriremos una caída tan fuerte como la del año pasado, pero sí habrá una relajación de las ventas, en parte porque empieza a recuperarse la confianza, y eso también es bueno porque permitirá un nivel de operaciones más constante. Las grandes subidas seguidas de grandes bajadas tampoco son buenas", comenta. El portavoz de los talleres gallegos considera "normal" que las ayudas hayan estimulado el consumo porque los coches se venden ahora con un descuento de al menos un 12% sobre el precio anterior a la entrada en vigor del Plan 2.000E, sobre todo en un momento en el que los potenciales compradores enfrentaban serios problemas de financiación que las subvenciones públicas han aminorado. "Pero al final la crisis está ahí", reconoce, y las ayudas "no van a durar siempre".
El presidente de la recientemente creada asociación de concesionarios de automóviles de Galicia y del grupo Pérez Rumbao, Emilio Pérez Nieto, admite que tal vez su forma de ver las cosas no coincida con el "tradicional pesimismo del sector", y augura un mantenimiento de las ventas, avalado además por un estudio encargado por su asociación.
"Nosotros comparamos este año con el anterior y prevemos que las ventas aumenten un 12% y eso nos dice el estudio", defiende.
Pérez Nieto reconoce, sin embargo, que también el mercado del automóvil se mueve por ciclos y que el otoño suele ser bajo. "En 2007, que fue el mejor año para el sector, se vendieron en España 1.638.000 automóviles; 163.800 –el 10%– se vendieron en julio, pero en noviembre la cifra cayó a 138.000, y este año también puede ocurrir", expone. El presidente del grupo Pérez Rumbao se muestra, sin embargo, tajante con el papel que juegan las ayudas en este comportamiento. "Nuestros estudios de ventas parten del mantenimiento de las subvenciones y la Xunta ya ha dicho que las va a mantener. Las asociaciones del sector como Faconauto o Anfac están insistiendo al Gobierno central para que renueve las ayudas, porque si no, la caída será tremenda", advierte.