La falta de gol no preocupa al vestuario

Técnico y jugadores coinciden en que, con trabajo, los tantos acabarán por llegar - El Pontevedra solo ha conseguido perforar la portería rival en uno de sus seis partidos oficiales disputados, dos veces ante el Tudelano

22.09.2015 | 04:50
El extremo Jandrín se escapa de su compañero Álex Fernández durante un entrenamiento celebrado en Príncipe Felipe. // Gustavo Santos

El Pontevedra Club de Fútbol sigue adoleciendo de gol en este regreso a Segunda B y suma, con el del pasado domingo ante el Compostela, su quinto -de seis- encuentro oficial sin ver puerta esta campaña. Un pobre bagaje que por ahora no hace saltar las alarmas de los jugadores ni del equipo técnico granate, quienes ven cuestión de tiempo y trabajo el hecho de que los goles, y por tanto las victorias, acaben por llegar.

Lo cierto es que el último empate a cero frente al "Compos" volvió a dejar muestras de que el Pontevedra no es uno de los equipos con más pegada de la categoría, sino que tendrá que fundamentar buena parte de sus victorias en su puntería y en una férrea defensa. El salto de categoría no está resultando sencillo para los de Luisito, que han visto cómo no eran capaces de perforar la portería rival ante el Guijuelo en el estreno y el Compostela en casa, y en las salidas ante Cacereño, Guijuelo de nuevo en Copa y Lealtad.

A pesar de las estadísticas, las sensaciones que el conjunto granate deja sobre el césped son esperanzadoras, y la imagen mostrada ante su público tanto en la victoria ante el Tudelano como el pasado domingo hacen que la mayor parte de la afición tenga fe en su equipo. Al respecto, el entrenador Luisito, aseguró que "si el equipo estuviese mal me preocuparía, pero está jugando muy bien", lo que para el técnico de Teo significa que "no hay que tener urgencias" cuando faltan 33 jornadas de liga aún por disputarse.

De la misma forma piensan los jugadores. Así, el extremo granate Jandrín precisó al término del encuentro del domingo el hecho de que "van solo cinco partidos; no hay que ponerse nerviosos", mientras que el central Alberto Campillo quiso valorar en cambio la seguridad defensiva: "Si seguimos en esta línea de no encajar muchos goles -tres en cinco partidos-, creo que eso nos va a dar muchos puntos".

Para poner remedio a esta situación, el Pontevedra pone ya sus miras en el próximo partido de liga, que tendrá lugar el sábado a partir de las seis de la tarde ante el Racing de Ferrol en A Malata. Un equipo, el departamental, que llega a la cita tras cuatro encuentros sin conocer la derrota, después de la sufrida en el debut ante la Arandina. Desde entonces, el Racing ha sumado tres victorias (ante Logroñés, Peña Sport y Sporting B) y un empate (Izarra), lo que lo sitúa en un quíntuple empate a puntos en el liderato de la competición.

El lastre de las expulsiones

Otra de las preocupaciones para la parroquia granate en este inicio de temporada ha sido el lastre de la expulsiones. Y es que en hasta tres de los cinco partidos disputados por el Pontevedra esta camapaña, el equipo de Luisito se ha visto obligado a remar contracorriente con un jugador menos.

En la primera jornada, ante el Guijuelo en Pasarón, fue Capi el expulsado tras ver la segunda cartulina amarilla a media hora del final. En la segunda jornada los granates padecieron la misma desventaja pero desde mucho antes, cuando Pablo Carnero vio dos tarjetas en Cáceres en apenas 25 minutos. El domingo fue de nuevo Pablo, saliendo esta vez desde el banquillo y a cinco minutos del final, el que dejó al equipo con diez.

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