J. C. / VIGO
Quincy Owusu es el revulsivo que esperaba Juan Ramón López Caro para que el Celta despunte de una vez y se sitúe entre los tres primeros clasificados. Para el técnico andaluz, la presencia del joven delantero supone algo así como si el equipo realizase un cuarto fichaje en el mercado invernal. Desde ayer, Quincy ya está de nuevo en Vigo, tras ausentarse durante el último mes y medio para participar en la Copa de África. Llega "en plena forma", según comentó tras reencontrarse con sus compañeros en el entrenamiento en A Madroa, y con la ilusión de contribuir al despegue definitivo de los célticos hacia la cabeza del pelotón.
El delantero ghanés se mostró ilusionado. Primero porque reconoció que su participación en el torneo africano había supuesto "una gran experiencia": jugó todos los partidos con la selección anfitriona, que se clasificó en tercer lugar tras derrotar a Costa de Marfil en un partido en el que el céltico anotó un gol. Y en segundo lugar, porque confía en que la escuadra viguesa se acomode de una vez por todas en la tercera plaza de Segunda.
"Todavía tenemos muchas posibilidades", indicó al referirse a la derrota del pasado domingo ante el Eibar. Y habló del plan inmediato: "Debemos ganar los próximos partidos. Quedan muchos por delante y hay que trabajar para llegar a la tercera plaza".
En cuanto a su participación con Ghana, dijo que el seleccionador le ubicó tanto de segunda punta como de volante zurdo, posición ésta de la que se hizo dueño en Balaídos después de un comienzo titubeante.
Su ausencia condujo a López Caro a manejar varias alternativas, sin demasiada fortuna, para cubrir ese flanco del ataque, por el que últimamente se movía Antonio Núñez.
Para Quincy, lo importante es "jugar en la posición que me ponga el entrenador" y "ayudar al equipo". Comprende que mañana salga de reserva porque acaba de llegar: "Si tengo que esperar en el banquillo no hay problema".