GINÉS MUÑOZ / LIVERPOOL
0 - Liverpool
Reina; Finnan, Carragher, Agger, Arbeloa, Gerrard, Sissoko, Xabi Alonso, Riise (Fabio Aurelio, min.77), Bellamy (Pennant, min.67) y Kuyt (Crouch, min.89).
1 - Barcelona
Valdés; Oleguer, Thuram (Gudjohnsen, min.71), Puyol, Márquez, Xavi, Iniesta, Deco, Messi, Ronaldinho y Eto'o (Giuly, min.61).
GOLES: 0-1: Gudjohnsen, min.75.
ÁRBITRO: Herbert Fandel (ALE). Mostró cartulina amarilla a Arbeloa (min.17), Sissoko (min.20), Thuram (min.29), Pennant (min.80) y Reina (min.81).
Incidencias: Partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en Anfield ante 42.579 espectadores.
No hubo milagro. El Barcelona ganó en Anfield, pero el tardío tanto de Gudjohnsen no fue suficiente para un equipo que no supo imponer su estilo de juego y que cayó eliminado en los octavos de final de la Liga de Campeones ante un Liverpool que fue superior, sobre todo en la primera mitad.
Benítez advirtió en la víspera que su equipo no especularía con el 1-2 del Camp Nou, y no mintió. Con una defensa adelantada, las líneas muy juntas y una presión asfixiante en el centro del campo, el Liverpool ahogó a los azulgrana en la primera parte.
Riise volvía loco a Oleguer por la izquierda y Gerrard entraba como un puñal por la banda derecha, lo que obligó a Iniesta a olvidarse de la creación y retrasar su posición hasta convertirse en lateral zurdo.
La defensa de tres centrales planteada por Rijkaard sufría lo indecible para frenar las acometidas del rival, que empezó avisando con dos remates de un incombustible Riise -uno de ellos al travesaño- en los primeros diez minutos.
Arriba, ni Ronaldinho ni Eto'o, que se iban intercambiando las posiciones en ataque, existían, y sólo Messi daba señales de vida.
A los veinte minutos, el Liverpool tuvo su mejor ocasión para adelantarse en el marcador. Un disparo de Bellamy se encontró con el rechace de Valdés, el balón cayó en las botas de Kuyt, pero su remate volvió a estrellarse en el meta visitante antes de que el esférico llegara esta vez a Riise y Puyol salvara el tiro bajo palos.
Sissoko, desde más de treinta metros, podría haber hecho el 1-0 poco después, cuando se encontró con un regalo de Valdés quien, fuera de su portería, despejó mal el balón, pero éste, en lugar de besar la red, acabó pegando de nuevo en el larguero.
Y así acabaron los primeros cuarenta y cinco minutos: con el Liverpool perdonando una y otra vez y el Barcelona intentando sacarse el agobio de encima y aportar un poco de tempo a un partido al que, a priori, le debía haber puesto todo el ritmo posible para meterle el miedo en el cuerpo al conjunto inglés.
Los locales salieron en la segunda parte con la intención de echarse atrás y regalar el balón al Barça, y el equipo de Rijkaard lo aprovechó para acercarse con más peligro a la portería visitante.
Ronaldinho despertó de su letargo para avisar a Reina en los primeros minutos de la reanudación, con una falta lejana, primero, y con una tiro al palo poco después, que tuvo la réplica del conjunto inglés en sendos intentos lejanos de Gerrard y Kuyt.
Rijkaard dio entrada a Giuly, por un desdibujado Eto'o, y a Gudjohsen por Thuram, y los españoles, que no podían despedirse de la competición en la que defendían título dando una imagen tan triste, lo intentaron hasta la extenuación, aunque con pocas ideas. Gudjohsen acertó a marcar, pero el Barcelona no supo en los últimos quince minutos generar miedo a Anfield.