JULIO BERNARDO / VIGO
"Esto ni es dopaje ni nada que se le parezca". Óscar Pereiro, segundo clasificado en la pasada edición del Tour de Francia, reaccionó ayer con tranquilidad y contundencia a las acusaciones de dopaje publicadas ayer por el diario francés Le Monde, que denuncia que el ciclista de Mos dio positivo en las etapas 14 ( Montélimar-Gap) y 16 (Bourg-d´Ossians-La Toussurie) de la ronda francesa. El corredor de Mos asegura que está limpio y que nunca se ha dopado.
La sustancia supuestamente causante del positivo es salbutamol, un producto que generalmente se prescribe contra el asma, cuyo consumo está prohibido dentro y fuera de competición ciclística, salvo en caso de certificación médica para su uso con fines terapéuticos.
La cuestión es que Óscar Pereiro es asmático y dispone de una autorización de la Unión Ciclista Internacional para la utilización de este medicamento, que se comercializa con el nombre de Ventolín. La noticia de Le Monde, se apoya en una petición de la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD), que ha solicitado a Pereiro "en tres ocasiones" a que presente pruebas que justifiquen médicamente el uso del salbutamol.
El campeón gallego dijo que conocía desde hace tiempo la petición de la AFLD, pero no ocultó su sorpresa por el contendido de la información publicada por el rotativo galo, el mismo que hace unas semanas relacionó al Real Madrid, el Barcelona, el Valencia y el Betis con el doctor Eufemiano Fuentes, principal imputado en la Operación Puerto. "Esto [la acusación de Le Monde] da risa. Estoy completamente tranquilo. Tanto, que si no estuviese ya entrenándome esta noche me iba por ahí a tomar unas copas", declaró Pereiro a FARO.
El ciclista explicó que la UCI conoce que es asmático "no ahora, sino desde hace años", que su enfermedad está certificada por un especialista en alergias y que que el máximo organismo ciclista mundial le ha expedido una autorización para tomar salbutamol para uso médico.
El problema parece radicar en que la AFLD no considera suficientemente detallada la certificación de la enfermedad. "Si lo que quieren es más documentación, no hay problema, les enviaremos también la prueba del asma", sentenció Pereiro. Según Le Monde, la AFLD examinará el caso de Pereiro en una reunión el próximo jueves, día 25. Si para entonces Pereiro no presenta la documentación que le ha sido requerida o las pruebas presentadas no convencen a sus expertos, le sería abierto un procedimiento disciplinario por dopaje. El requerimiento contra el corredor de Mos es, por tanto, de momento, un procedimiento administrativo.
El corredor de Mos cuenta con el absoluto respaldo de su equipo, el Caisse-Epargne Illes Ballears. Al poco de conocerse la noticia, el director general de la escuadra ciclista, José Miguel Echávarri, llamó por teléfono a Pereiro para mostrarle su apoyo. "Estate tranquilo, envía la documentación que te piden y sé prudente en tus declaraciones", le dijo el dirigente.
También la Unión Ciclista Internacional respaldó al ciclista de Mos. El máximo organismo ciclista difundió un comunicado en el que se detalla que la tasa de salbutamol que presentaba Pereiro en las dos etapas en las que supuestamente dio positivo están dentro de los límites legales. La UCI permite a los corredores autorizados por prescripción médica a usar salbutamol una tasa máxima de 1.000 nanogramos por mililitro de sangre. Pereiro presentaba 158 en la etapa catorce y 159 en la decimosexta.
La noticia del supuesto positivo de Óscar Pereiro se produce en un momento en el que la organización del Tour de Francia debe decidir si Pereiro es el ganar de la pasada edición de la prueba por descalificación de Floyd Landis, al que se instruye un proceso por dopaje con testosterona. Si Landis resultase descalificado, Pereiro pasaría a ser el vencedor de la prueba.
Cabe preguntarse ahora, si las sospechas de dopaje contra Pereiro difundidas por Le Monde pueden influir en la organización del Tour a la hora de darle o no como vencedor de la Grande Boucle. Pereiro no quiere ver ni en la decisión de la AFLD una campaña para desprestigiarle y desposeerle del título. "No creo que esto se deba a una mano negra. Quiero creer que no tiene que ver. Es un error y estoy seguro de que se va a resolver satisfactoriamente", destacó.
El ciclista de Mos ofreció anoche una conferencia de prensa en el Hotel Ciudad de Vigo para explicar los sucedido. Pereiro compareció ante los periodistas acompañado de el médico que certificó su cuadro asmático, el especialista en alergología Luis Arenas, que presentó la documentación que le ha sido remitida a la UCI.
El facultativo señaló que a Pereiro le fue diagnosticado un cuadro asmático leve hace ya dos años y que diferentes informes médicos expedidos en 2005 y 2006 certifican su enfermedad. Estos informes obran en poder de la Federación Española de Ciclismo y de la UCI, que nunca han puesto ningún impedimento a que Pereiro se medique ocasionalmente -si sufre un episodio asmático o si el esfuerzo de una carrera pudiese provocárselo- con ventolín.
Luis Arenas mostró, asimismo, su sorpresa por el hecho de que la AFLD no se dé por satisfecha con un certificado que sí acepta la UCI pues cree que documenta, de modo suficiente, la enfermedad de Pereiro. No obstante, asegura que puede documentarse de modo más exhaustivo sin ningún tipo de problema.