J.B. / VIGO
El Celta es, en gran medida, un equipo en construcción. Sin llegar al extremo del pasado verano, que registró un ritmo de incorporaciones inaudito en la historia del club, el futuro de una significativa parte de su plantel está por definir, pues muchos de los que llegaron el pasado año podrían no seguir el próximo curso. Algunas bajas son definitivas (Giovanella, Sánchez, Méndez) ; otras muy probables (Silva) y hay diversos casos inciertos, bien porque terminan contrato, bien porque concluye su periodo de cesión al club. Existe, además, un grupo de descontentos, con contrato en vigor, que podrían forzar su marcha en busca de mayor protagonismo en algún otro equipo.
- La portería. Vázquez cuenta con dos porteros de garantías en nómina, Pinto, vencedor del último Trofeo Zamora, y el asturiano Esteban. Pinto es inamovible para el técnico compostelano y Esteban no es de los que se conforma con ser suplente. Dejó el Sevilla el pasado año con menos motivos de disgusto y trata de forzar también ahora su marcha del Celta. El club prefiere que se quede.
- La defensa. La línea más regular de la pasada temporada está en el aire, especialmente en lo que se refiere a las posiciones centrales. Confirmada la marcha de Sebastián Méndez a San Lorenzo de Almagro, la batalla del club se centra ahora en retener a Sergio y a Matías Lequi. El club urge al asturiano a que responda a su última oferta de renovación por tres años y tiene un acuerdo con el argentino, pendiente tan sólo de que el Lazio envíe la documentación (que no acaba de llegar) en la que se reconoce la deuda con el jugador. Incierto es también aquí el futuro de Yago Alonso, al que es probable que el Celta dé la carta de libertad y el cantero Iago Bouzón, que prefiere seguir en el Recreativo antes que ser segundo plato del Celta. A día de hoy, el único que tiene la continuidad asegurada es el chileno Pablo Contreras.
Algo mejor están las cosas en los flancos, donde Vázquez cuentan con dos titulares (Ángel y Placente) y tiene dos futbolistas en cartera, el brasileño George Lucas, que firmará por el Celta si en el próximo mes obtiene la nacionalidad italiana, y el valenciano José Enrique, que intenta forzar su traspaso ante la decisión del Valencia de prorrogar su cesión por un año.
- El medio campo. Existen también aquí dudas sobre la continuidad de varios futbolistas importantes. Los casos más llamativos son los de David Silva, que con toda probabilidad regresará al Valencia, y Jorge Larena, al que el Celta desea retener aunque no al precio fijado en la opción de compra pactada con el Atlético. El club de Balaídos pretende hacerse con el canario a un precio asumible para su economía pero puede tropezar con el problema de que el Atlético utilice al futbolista como moneda de cambio para alguna operación. Parece que inicialmente no entra en los planes de Javier Aguirre.
Insondable es también el destino de Gustavo López, el ídolo de la afición, aun después de que Fernando Vázquez recomendase al club su renovación. El recorte salarial propuesto por el argentino no convence al club, que ha instado al futbolista a rebajar más sus pretensiones económicas. Mientras, Vázquez ya ha advertido al canterano Toni Moral, cedido al Tenerife, que no entra en sus planes, con lo que es muy probable que el catalán también se desvincule del club.
En el eje de la medular, Vázquez cuenta con Oubiña e Iriney y pierde a Giovanella. Queda Roberto, que ha pedido que se le ceda a otro equipo. Tal solicitud tiene el visto bueno del entrenador, aunque no por completo del club, que prefiere que se quede. Su cesión liberaría una plaza de extranjero. Se cuenta con que siguen Núñez, De Ridder y Jonathan, a menos que lleguen ofertas para venderlos.
- La delantera. Se marcha Juan Sánchez, llega Antonio Guayre y el club tiene previsto fichar a un delantero centro más. No obstante, la de artillero es una de las posiciones más pobladas del equipo: Fernando Baiano, Jesús Perera y Javi Guerrero (los tres con contrato en vigor), además de la joven promesa mexicana Carlos Vela. Cabe pensar que la llegada de algún delantero más -el club quiere cedido al madridista Soldado- podría forzar la salida de alguno de los que hay ahora mismo en el plantel.