JULIO BERNARDO / VIGO
La lista de futuribles refuerzos sigue creciendo. El Celta confirmó ayer que sigue la pista a dos futbolistas del Barcelona, el delantero italo-argentino Maxi López y el joven media punta del filial azulgrana, de Segunda B, Joan Verdú. No se trata de opciones prioritarias -el presidente del Celta aseguró ayer que había numerosas operaciones en marcha, alguna de ellas bastante avanzada- aunque a ambos futbolistas se les considera interesantes por su juventud y proyección.
En Maxi López, de 22 años, se pensó el pasado mes de enero para cubrir la posible baja de Juan Sánchez, pero finalmente el valenciano no dejó libre su plaza y el Celta desistió de intentar su cesión. Pese a su juventud, se trata de un futbolista con notable experiencia, siempre en equipos de primera línea. Formado en la cantera de River Plate, con apenas 17 años dio el salto al primer equipo millonario, donde no fue titular pero disputó un número interesante de partidos.
El Barcelona lo fichó en el mercado invernal de la temporada 2004-05 pero las estrellas del conjunto azulgrana le han cerrado el paso y sus apariciones en el equipo que dirige Frank Rijkaard han sido meramente testimoniales. En su primera temporada disputó nueve partidos y en el presente curso apenas siete, tres como titular.
Otro de los jugadores que gustan es el canterano Joan Verdú, una de las jóvenes promesas de La Masía. Verdú, al que el Celta sigue desde que jugaba en el Barcelona C, es uno de los jóvenes talentos a seguir. Tiene apenas 21 años y carece de experiencia en Primera División pero el Barcelona piensa en él como un futubolista de futuro. Rijkaard le inscribió la pasada temporada en la Liga de Campeones, pero no llegó a debutar.