30 de marzo de 2018
30.03.2018
VELA

Echegoyen y el Mapfre, a seis millas del Cabo de Hornos

Una avería frustra el sueño de la campeona olímpica viguesa de doblar la punta en la vuelta al mundo

31.03.2018 | 17:17
Una gigantesca ola ropme la proa del Mapfre // Ugo Fonollá

La séptima etapa de la Volvo Ocean Race, la vuelta al mundo a vela con escalas, se ha convertido en una auténtica tortura para el Mapfre, barco español con grímpola del Real Club Náutico de Sanxenxo que lidera la clasificación. Iba a ser uno de los momentos más emocionantes de una travesía de estas características. El barco, que partió hace doce días de Auckland, en Nueva Zelanda, camino de Itajaí, en Brasil, se disponía a cruzar el Cabo de Hornos. Un momento tan duro como mágico que algunos tripulantes, como la gallega Támara Echegoyen, se disponían a vivir por primera vez en su vida. Tendrá que esperar. La avería que el Mapfre sufría desde hace algún tiempo se ha complicado y el patrón, Xabi Fernández, ha decidido parar. Faltaban solo seis millas para alcanzar el punto más meridional de Tierra de Fuego. El barco esperará ahora la llegada de miembros del equipo de tierra para ser reparado.

Fue a las 18:32:20 hora peninsular española cuando desde el Mapfre se informó a la dirección de regata de la Volvo Ocean Race que habían tomado la decisión de suspender la navegación para realizar una reparación en el carril de la mayor en el mástil y la propia vela mayor. Viento extremo, con rachas de hasta 45 nudos, grandes olas, de incluso seis metros, y mucha agua en cubierta son las condiciones con las que tuvo que lidiar de nuevo la flota durante la última noche. Extremar las precauciones ante este tipo de condiciones se había convertido en algo vital.

"Tenemos la mayor con una sección del carro arrancada que todavía no hemos podido reparar. Ahora estamos pensando un sistema para poder acercar los sables al mástil y se tiene que bajar la mayor y parar el barco. Podemos navegar con un rizo o dos rizos, y la siguiente idea es navegar con la mayor a tope o un rizo. Es un poco complicadillo pero hay que intentarlo", explicaba Ñeti Cuervas-Mons, regatista cántabro afincado en Vigo, poco antes de que la tripulación del Mapfre aceptase finalmente que era imposible seguir en esas condiciones. La idea inicial era aguantar al menos hasta la Malvinas.

Cruzar el Cabo de Hornos se había convertido además en una especie de reto con el que aliviar la angustia que ha producido en todos los participantes la noticia de que John Fisher, tripulante del Scallywag, había caído al agua. Se le ha dado por desaparecido. "Hasta ahora ha sido una etapa durísima, tanto deportivamente como anímicamente. Son noticias que pesan mucho cuando estás aquí a bordo. Todos seguimos regateando para no pensar demasiado y llegar a tierra cuanto antes, y poco a poco ir digiriendo esa noticia", comentaba Xabi Fernández

Tal y como estaba previsto desde antes del inicio de la etapa, tres integrantes del equipo de tierra del Mapfre están trasladándose en estos momentos desde Puerto Williams (Chile) y en barco hacia un punto de encuentro para, junto con la tripulación, llevar a cabo la reparación necesaria. Dicho punto de encuentro está junto a la isla de Freycinet, perteneciente a las islas Hermite, en el archipiélago de Tierra del Fuego, a donde el Mapfre se dirige actualmente.

Según establecen las Instrucciones de regata, el Mapfre tendrá que parar un mínimo de 12 horas antes de que pueda retomar la navegación en el mismo punto en que informó de la suspensión de la misma.

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