22 de septiembre de 2016
22.09.2016

"Declaració"

22.09.2016 | 02:39

TY yo también pondría estos cinco años. No hemos dejado de llamarnos, de hablar. Seguimos muy en contacto. Por no llamarme a Italia, para que no me cobrasen la llamada, estaba en contacto con Sofía, mi mujer. Una vez a la semana hablaba con ella para decirnos cuánto nos quería, que éramos hijos para él.

Cuando adoptamos a nuestro hijo, hace tres años, surgió un pequeño problema burocrático. Se lo estaba contando en su despacho, así entre amigos. Y me dijo: "Espera, espera, ¿qué necesitas?". Levantó el teléfono, abogado, notario, en cuatro horas solucionó el problema. Se me hace complicado hablar de Paco. Siempre digo que no admiro a demasiada gente, pero Paco está muy cerca de mi familia a nivel humano.

Conforme su salud se fue deteriorando, se dejó la salud en esto, se hacía cada vez más sentimental. Cuando llegaban las horas del día complicadas, al llegar a casa, levantaba el teléfono y llamaba a todos los que estábamos fuera y los que no.

Me cuesta decirlo, pero soy peor persona que él: ahora todo el mundo lo recuerda, pero en los momentos complicados recibió pocas ayudas. Estoy hablando de gobiernos centrales, ayuntamientos, xuntas, empresariado? Y jamás se le oyó una palabra más alta que otra. Siempre tiró para delante. Y supo dar ese paso atrás. Le costó, pero lo hizo con el mismo cariño.

Lejos de aprovechar el tirón publicitario que da ser dirigente de un equipo de alto nivel, a él le perjudicó incluso en lo económico.

Es muy raro. Este año me pasé por Asyco a saludar a Antonio da Rosa. Era la primera vez que iba desde su fallecimiento. No pasé de la escalera. Me encontré con Rosa y allí me quedé. Rosa avisó a Antonio y bajamos a tomar un café. Se hace duro. Cuando falta una persona, te das cuenta de lo que significaba. Eso nos pasa a todos.

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