14 de mayo de 2016
14.05.2016

Por encima del notable

La plantilla del Celta, pese a su escasez en algunas posiciones, encontró soluciones a los problemas que se le fueron planteando durante la temporada

15.05.2016 | 09:57
Los jugadores del Celta corren en un entrenamiento en A Madroa. // Ricardo Grobas

Con apenas veinte futbolistas el Celta ha firmado una temporada sobresaliente en la que ha sido capaz de superar los problemas que le ha ido planteando el campeonato y sin lanzar excesivas quejas ni reproches.

El club apostó desde el pasado verano por un plantel reducido con la idea de que hubiese espacio para que entrasen los canteranos cuando fuese necesario. Esa premisa al final se cumplió por diferentes razones y aunque ninguno de los chavales puede decirse que tuviese una presencia importante en el equipo, sí aportaron su grano de arena en la temporada firmada por el grupo de Berizzo. Néstor (que jugó al comienzo de Liga por la lesión de Rubén y la ausencia de Sergio), Goldar, Borja Fernández y Pape acumularon algunos minutos en Liga (Borja Iglesias también lo hizo en la Copa del Rey), pero sobre todo formaron parte de muchas convocatorias. Fueron un recurso para Berizzo que sin embargo no acabó por apostar por ninguno de ellos de forma permanente. Pero al menos el Celta ha vivido un año más en que no se convierte en un acontecimiento el hecho de ver a jóvenes salidos de A Madroa formando parte de pleno derecho del primer equipo.

Pero el hecho de apostar por una plantilla corta tenía un riesgo evidente que el Celta pudo manejar con bastantes dignidad. El equipo se quedó muy corto de defensas y aún encima fue una línea que en el centro se vio sometida a diferentes problemas físicos. Sobre todo cuando Andreu Fontás, uno de los tres centrales, cayó lesionado y se supo que se perdería toda la temporada. El equipo sobrevivió con Cabral y Sergi Gómez como pareja recurrente y cada vez que uno de ellos sufría una lesión o sanción aparecían en escena Jonny Castro y Hugo Mallo para ocupar ese puesto demostrando que son dos de los defensas con mayor versatilidad de los que hay en el fútbol español. Sin futbolistas como ellos el Celta habría pasado un verdadero apuro para salir adelante, pero el equipo se sostuvo en pie de manera firme. Siempre sin lamentarse.

El equipo en el mercado invernal también vivió un importante revés con la marcha de Augusto Fernández que se fue al Atlético de Madrid dejando un vacío que parecía difícil de llenar por el peso que tenía dentro del campo, pero también fuera de él.. Su espacio el Celta lo cubrió con un tipo experimentado como Marcelo Díaz. Y en ese mismo mercado la plantilla se completó con Beauvue que tuvo la desgracia de perderse los últimos partidos de temporada al sufrir una grave lesión en el Aquiles que le impedirá arrancar la próxima campaña con el resto de sus compañeros.

Berizzo manejó la plantilla con experiencia y buena mano. Con un equipo muy definido, un esquema que no varió en casi toda la temporada y solo con una elección que sigue siendo difícil de entender, la de alternar en la portería a Rubén y a Sergio en la portería. Sin mediar lesión o una situación de fuerza mayor, un caso difícil de entender y que apenas tiene precedentes en el fútbol español.Nunca sabremos si la decisión les ayudó o les perjudicó en su rendimiento. Quedará como una de las dudas de la temporada.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine