Uno de los mejores años de la historia céltica

La fiabilidad del Celta, tanto en casa como fuera, le han convertido en el equipo revelación de la temporada, en la que logrará plaza europea

09.05.2016 | 01:56
Los jugadores del Celta celebran uno de los goles que le marcaron al Barcelona en la primera vuelta de la Liga en Balaídos. // Ricardo Grobas

El Celta está a un paso de cerrar una de las temporadas más brillantes de su historia, que le llevará por novena vez a participar en competiciones europeas después de arrancar la Liga con unos objetivos modestos: mantener por cuarto año consecutivo una plaza en la élite del fútbol español.

El éxito del conjunto céltico en este curso se ha sustentado en un espectacular arranque de campeonato y en una regularidad que le ha mantenido durante todo el curso entre los siete primeros clasificados, salvo en una jornada que descendió un peldaño.

Mientras afrontaba el pago de la deuda concursal y gracias a la ayuda inestimable de la cantera, el Celta ha mantenido en los últimos siete años un crecimiento deportivo constante, desde los límites del abismo de Segunda División hasta la zona noble de Primera.

"No hay que olvidar de dónde venimos", repite su presidente, Carlos Mouriño, con la intención de que se valore la favorable situación de la que ahora disfruta un club saneado, con una plantilla joven y revalorizada y que el próximo verano volverá a competir en Europa.

espectacular arranque. Todo lo bueno que le está sucediendo al Celta esta temporada comenzó con un apurado triunfo en el estadio Ciutat de Valencia, el 23 de agosto del pasado año. Con los goles de Orellana y de Aspas ante el Levante, los célticos sumaban los tres primeros puntos y se situaban entre los primeros clasificados. La víctima en la jornada siguiente de los celestes fue el Rayo Vallecano (3-0). Ese día, Nolito se incorporaba con un doblete a la nómina de goleadores. La NAO (Nolito, Aspas, Orellana) quería reivindicarse como uno de los tridentes atacantes más valiosos de la mejor liga del mundo.

explosión de talento. Aparte de ganar, el Celta buscaba el reconocimiento a su juego descarado: de ataque, de toque y de presión. Hubo que esperar a la cuarta jornada de Liga, en el Sánchez Pizjuán de Sevilla, para deleitarse con la maravillosa propuesta futbolística del equipo de Berizzo. Con diez puntos de doce, los célticos comenzaban a codearse en lo alto de la tabla clasificatoria con Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid.

Goleada al Barcelona. Los halagos al juego del Celta alcanzaron repercusión planetaria tras la goleada al Barcelona de Luis Enrique Martínez (4-1), que regresaba a Vigo tras conquistar el triplete con los azulgrana. Es la mayor derrota encajada por los culés en lo que va de Liga. Ese triunfo permitió de nuevo al Celta compartir el liderato, en esta ocasión con el Real Madrid y el Villarreal. El equipo de Berizzo establecía nuevos récords: el Celta no ganaba con tanta holgura al Barça desde 1957.

trece jornadas invicto. Tuvo que esperar el equipo vigués a la novena jornada de Liga para encajar su primera derrota. Fue en Balaídos, ante el Real Madrid, en un partido más igualado que lo que reflejó el marcador final (1-3). El equipo madrileño había sido el último en ganar en Vigo, en la anterior campaña, por lo que el Celta encadenó trece jornadas seguidas de Liga sin perder. Se situó a una del récord del equipo de Víctor Fernández en el curso 2000-01.

Fuera de la 'Champions'. El derbi de Riazor se presentaba como una buena oportunidad para que el Celta reivindicase su hegemonía en Galicia, coincidiendo además con las cincuenta temporadas que sumaba en Primera División. La derrota contra el Deportivo supuso una decepción para un equipo que había cubierto el primer cuarto de temporada entre los cuatro primeros. El tropiezo en O Noso Derbi de los celestes les condujo a la quinta plaza, por detrás del Villarreal. En esa jornada, Andreu Fontás recaía de su lesión en el tendón de Aquiles que le llevaría poco después a despedirse de la temporada. La plantilla se queda con cinco defensas específicos para afrontar el resto del curso.

lesión de nolito. El agónico triunfo en Balaídos ante el Espanyol, el 12 de diciembre, después de defender el tanto de Aspas durante toda la segunda parte en inferioridad numérica por la expulsión de Pablo Hernández, supuso la lesión de Nolito, que afrontaría dos meses y medio de baja. Durante la ausencia del sanluqueño, las noticias de su marcha al Barcelona acapararon la atención informativa en España durante el mes de enero.

Adiós de Augusto. El año 2015 se cerró en Balaídos con la visita del Athletic Club de Bilbao y con la triste noticia para el Celta de la marcha de su capitán, Augusto Fernández, al Atlético de Madrid, que esperaba a que se abriese el mercado de fichajes de invierno para abonar la cláusula de rescisión del contrato del centrocampista argentino. En el minuto 77, y tras el gol de Raúl García para el equipo vasco, Augusto se despedía de la que había sido su afición en los últimos tres años y medio. Con esa derrota en la decimoséptima jornada de Liga, el Celta se despedía definitivamente de la cuarta plaza. A partir de entonces habría que pelear por la quinta, contra el Athletic y el Sevilla, principalmente.

enero nefasto. Contratiempos como la lesión de Nolito, el adiós de Augusto Fernández y la exigencia para seguir vivo en la Copa del Rey llevaron al Celta a protagonizar un pésimo mes de enero en la Liga. La mala racha celeste comenzó con una derrota en Málaga (2-0). De los cinco compromisos de Liga en el primer mes del año 2016, los célticos sólo consiguieron tres puntos, gracias al apretado triunfo frente al Levante (4-3). Sin embargo, el equipo de Berizzo pudo parar la sangría que el curso anterior le había llevado a encadenar diez jornadas sin ganar.

Goleadas ante los grandes. La crisis del Celta en el primer año de Berizzo se produjo tras la histórica victoria en el Camp Nou. Este curso no pudo repetirse la sorpresa, a pesar de que el tanto de Guidetti llevó el marcado igualado hasta el minuto 56. A partir de ahí, y con una alineación de circunstancias, el equipo vigués recibió la segunda goleada del curso (6-1), tras la inesperada del Valencia en Balaídos (1-5). El nefasto segundo tiempo en el estadio Santiago Bernabéu condenó a los célticos a sufrir la derrota más abultada del año (7-1). Sin embargo, de las tres se repusieron los de Berizzo. El tropiezo ante el Barça llevó al Celta a la octava plaza, la más baja de todo el año.

Fuera, como en casa. Otra de las señas de identidad del equipo de Berizzo es que se comporta siempre igual, independientemente del rival y del escenario. Así, los célticos han ganado en casa del Sevilla, Villarreal, Valencia, Real Sociedad, Granada, Sporting, Levante o Getafe. Nunca antes lo habían conseguido en el campo getafense.

Aceleración. Como le ocurrió en las dos anteriores campañas, el Celta ha mostrado una gran fortaleza en la recta final de este campeonato. El club y el equipo comenzaron a hablar entonces de sus opciones europeas, una vez que superaron la barrera de los cuarenta puntos, con los que se aseguraban la permanencia un año más.

Clasificación para europa. La visita del Betis a Vigo le reservaba un bonito regalo al Celta si era capaz de sumar al menos un punto y el Málaga tropezaba en casa ante el Athletic Club. Con el gol del empate de Hernández, en el minuto 77, los de Berizzo celebraron el regreso a Europa. Las siete jornadas sin perder incluso permitían al Celta soñar con la cuarta plaza. Pero el sueño se desvaneció en Bilbao. La derrota en San Mamés mandó al Celta al sexto lugar de la clasificación.

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