#ONOSODERBI / CELTA 1-1 DEPORTIVO

Al Celta se le resiste el derbi

El equipo vigués no pudo culminar la remontada ante un Deportivo que volvió a mostrarse sólido en defensa y supo sobrevivir a un tramo final de partido en el que jugó con uno menos por la expulsión de Arribas. Un golazo de Nolito permitió a los vigueses neutralizar el tanto inicial de Celso Borges. Berizzo sorprendió apostando por Bongonda como titular en detrimento de Guidetti

03.04.2016 | 01:59
Nolito recibe la felicitación de sus compañeros por el golazo anotado a Lux // MARTA G. BREA

El derbi gallego se resiste. El Deportivo ha frenado una vez más al Celta en un partido terminado en empate (1-1) en el que el Eduardo Berizzo no supo desenredar el entramado táctico al que le sometió Víctor Sánchez del Amo. Al conjunto celeste le faltó tanto claridad como empuje en los últimos metros para poder inquietar a un cuadro coruñés que, al margen del gol de Nolito en la primera parte, apenas sufrió. Sin el ´Chelo´ Díaz ni el ´Tucu´ a los mandos, la comunicación entre el doble pivote formado por Wass y Radoja con Orellana fue inexistente. Los ataques del Celta se estrellaron una y otra vez contra las piernas de los futbolistas blanquiazules, que jugaron con las líneas muy juntas. Además, después de la expulsión de Arribas todavía se atrincheraron más en torno a su portería, oportunidad que el ´Toto´ desaprovechó. El argentino, en vez de oxigenar al equipo con algún cambio que convulsionase el encuentro, dejó a sus pupilos caer una y otra vez en imprecisiones motivadas por la maraña del Dépor.

Al Celta no le salió el partido que hubiese deseado. Las lesiones obligaron a Berizzo a retocar su sala de máquinas. Con Marcelo Díez lesionado y Pablo Hernández recién recuperado, Radoja y Wass fueron los encargados de empuñar la batuta. Por delante, cuatro jugadores destinados a dercerrajar las puertas deportivistas: Orellana, Nolito, Aspas y Bongonda. Pero los coruñeses se sintieron cómodos ante este planteamiento. Los primeros minutos fueron para los de Víctor Sánchez del Amo, que con una medular más poblada controlaron el juego. Lucas Pérez avisó del peligro blanquiazul con un disparo desviado desde la frontal y a los veinte minutos el cuadro coruñés consiguió ponerse por delante por mediación de Celso Borges. El costarricense remachó desmarcado en el segundo palo un centro chut de Luis Alberto que había tocado Sergio.

Los celestes reaccionaron a raíz del tanto coruñés. Orellana, que se encontró con un rechace al borde del área grande, remató contra la madera. Fueron los mejores momentos del Celta, que sin embargo lamentó una mala decisión de Iago Aspas en una contra, cuando optó por disparar a las manos de Lux desde muy lejos en vez de buscar a sus compañeros libres a sus dos costados. En esos minutos en los que los celestes estaban lanzados y encontraban huecos en la defensa deportivista, llegó el golazo de Nolito. El internacional español remató de primeras un pase filtrado por Orellana. El balón se coló por toda la escuadra en una acción en la que Lux se lesionó, lo que no le vino mal del todo a los de Víctor Sánchez, que pudieron parar el partido cuando más sufrían. Entró Manu Fernández y el choque se encaminó hacia el descanso sin que los vigueses volviesen a generar una oportunidad clara.

Tras el paso por vestuarios, los roles de los dos equipos se definieron todavía más. Al Celta le tocó llevar la iniciativa, aunque no supo qué hacer con ella. El Dépor, por su parte, se aferró al empate y encomendó sus opciones de ganar a una posible jugada de contragolpe que le cayese a Lucas Pérez o a Luis Alberto. Ni Wass ni Radoja supieron conducir los ataques del Celta. No hubo ese habitual equilibrio entre paciencia y verticalidad que caracteriza al fútbol celeste. Las jugadas o fueron previsibles o imprecisas. Nolito, que fue quien más lo intentó, forzó la expulsión por doble amarilla de Arribas a falta de veinte minutos. El Dépor se metió todavía más atrás. El muro blanquiazul se hizo más alto y los de Berizzo no hicieron otra cosa que darse de bruces contra él. El partido necesitaba algo diferente. Frescura de ideas. Nada cambió con la sustitución de Guidetti por Bongonda en el 71 y Pablo Hernández entró demasiado tarde –en el 87- para tener una presencia casi testimonial en el choque.

Al final un punto para cada equipo. Al Celta le sirve para seguir sumando en la pelea por la quinta posición. Al Dépor, vencedor moral del segundo derbi de la temporada, le vale para acercarse un poco más a su objetivo de la permanencia. A los celestes les toca ahora descansar para preparar la próxima semana la visita al Molinón. Quedan siete finales.



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