fútbol - Segunda División B

El Celta B reacciona a destiempo

Los discípulos de Menéndez ceden ante la mayor experiencia y veteranía de un Arandina que elude los puestos de descenso - Gus fue una pesadilla para la defensa burgalesa

08.02.2016 | 04:05
El céltico Luis Rioja, acompañado por Kevin, centra un balón, ayer, en El Montecillo. // Diario de Burgos

Victoria de la Arandina ante el Celta B, que deja a los hombres de Alejandro Menéndez en situación peligrosa ante un mes que será definitivo para intentar salir de la zona de descenso. Dos goles locales en menos de diez minutos abrían el camino de la sentencia. Una falta cometida por Borja Plaza al borde del área nada más ingresar al césped propiciaba el tanto celeste, obra de Gus.

Partido de poder a poder entre una Arandina que necesitaba dar un golpe de autoridad en casa para alejarse definitivamente de la zona peligrosa y de un Celta B que se obligaba puntuar si quería hacer buena la apuesta por los nuevos jugadores. Choque frío como el día en los primeros minutos solo roto por el ímpetu con el que el filial celeste salía al terreno de juego del Estadio municipal El Montecillo.

Peligroso Gus de línea de tres cuartos hacia arriba con mucha movilidad ayudado por un Pedro, que enviaba desde fuera en su primera acción por banda para que el portugués disparara abierto sobre el larguero de la meta de Alex. Era la primera acción de peligro del filial vigués.

Desconectado minutos más tarde y llegado el cuarto de hora, la Arandina sería la que se hiciera con el dominio del encuentro. Gonzalo avisaba desde el costado a balón parado para que Pablo tratara de rematar de cabeza en portería rival. No llegaría y el esférico que terminaba perdiéndose por la línea de fondo.

Con el partido como quería la Arandina, el Celta tan solo era capaz de salir en las contras desdibujadas que le permitían los errores locales. Controlado a los mandos, no podía tardar entonces en llegar el tanto ribereño.

Y eso ocurriría en el 38, cuando un balón filtrado con el exterior de Gonzalo, cerebro blanquiazul, lo iba a amortiguar de pecho Nico, para habilitar el desmarque de Pau dentro del área. La acción, que rompía todas las líneas defensivas celestes, terminaba con el ariete de Betxí tocando lo justo para elevar el cuero lejos de las manos de Néstor. El balón acariciaba suavemente las mallas y el estadio que celebraba el primer gol de la tarde.

Pudo la Arandina sentenciar antes del descanso a un Celta B tocado, que pareció sufrir en exceso en línea defensiva. Así, una pérdida de balón en área propia no la pudo aprovechar el propio Pau tras una recuperación de Carlos Portero para hacer el segundo.

Tras la reanudación, misma tónica sobre el campo. La Arandina era mejor, y fruto de ello iba a aumentar diferencias. Titubeos en la parte defensiva viguesa a la hora de sacar el balón en situaciones de peligro y segundas acciones iban a precipitar que Carlos Portero, de disparo cruzado, superara nuevamente a Néstor para euforia de la parroquia local.

Por su parte los de Menéndez trataron de estirar líneas ante el mazazo blanquiazul. Primero mediante un disparo lejano de Borja Fernández que salía alto. A posteriori, con una invención de Borja Iglesias que Alex terminaba despejando a saque de esquina. Eran los mejores momentos celestes y fruto de ello iba a llegar el tanto del honor para el filial del Celta. Falta botada sobre la corona del área que Gus colaba por la escuadra derecha del marco de Alex, que solo podía mirar. Dos a uno y de nuevo partido, a pesar de que hasta el momento el cuadro local se había mostrado superior.

El tanto le haría daño a los de Javier Bermúdez. Y eso que probaron a recomponer filas con la inserción de Adeva y Adri. Sin embargo, el Celta B parecía desesperado por buscar la igualada. Y así lo mostraría al cambiar a juego directo y buscar cerco sobre la portería de Alex. No habría premio. Y en una acción que a punto estuvo de significar las tablas, el balón se estrellaba en el larguero local para después ser despejado con bastantes apuros por Roger, que interceptaba a un jugador arandino en la salida de balón y veía la cartulina roja.

Con diez, el conjunto de Barreiro no pudo continuar su asedio, y, con mayor experiencia y veteranía, la Arandina terminaba por matar un partido que le daba tres puntos más para alejarse de la zona de descenso. El Celta B por su parte, deberá ahondar en la mejoría que Menéndez exponía en cuanto a competitividad tras el encuentro y tendrá que seguir luchando para abandonar las plazas de descenso a Tercera División.

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