La importancia de llamarse Radoja

La inminente marcha de Augusto precipita el regreso del serbio a la posición de pivote - El jugador balcánico apura los plazos para estar disponible para despedir el año

24.12.2015 | 04:55
Radoja pugna con el portugués André Gomes durante la última visita del Valencia a Balaídos. // FDV

La inminente marcha de Augusto Fernández al Atlético de Madrid, que pretende incorporar al capitán celeste a sus filas antes de la reapertura del mercado el próximo día 4 de enero, ha acrecentado la importancia del regreso al equipo celeste del serbio Nemanja Radoja, en la última fase de recuperación de una lesión en la ingle de la que fue operado a comienzos de mes y que debe volver a desempeñar un papel protagonista en un momento de necesidad.

Nemanja Radoja apura los plazos de recuperación de su lesión en la ingle con la idea de estar a disposición de Eduardo Berizzo para el último partido del año, el próximo domingo en Balaídos ante el Athletic de Bilbao. Con Augusto Fernández haciendo las maletas rumbo al Manzanares, el regreso del pivote serbio se antoja decisivo debido a las escasez de futbolistas con experiencia en el puesto y la jerarquía que el pivote balcánico ha tenido en el equipo la pasada y esta misma temporada antes de que las lesiones de pubis entorpecieran su prometedora progresión.

Radoja fue operado de una hernia en la ingle el pasado 2 de diciembre con un pronóstico de recuperación de tres semanas, con lo que el futbolista debería estar en disposición de reincorporarse a los entrenamientos con el grupo el próximo domingo, día señalado por el entrenador del Celta para la vuelta al trabajo del equipo.

A sus 22 años, Radoja es ya todo un veterano en el Celta y fue uno de los pilares del medio campo celeste la pasada temporada con casi 2.000 minutos sobre el césped en la Liga y cerca de 200 en la Copa del Rey. A pesar de no hablar el idioma y ser el último en incorporarse al equipo el pasado verano, no le costó adaptarse al equipo y a los postulados del técnico, Eduardo Berizzo, para quien fue poco menos que indiscutible hasta que el pubis comenzó a darle problemas y tuvo que pasar por el quirófano en la recta final de la pasada Liga. Fue entonces, en los últimos seis encuentros de la temporada, cuando el preparador celeste decidió dar la alternativa a Augusto como medio centro defensivo.

El paso por el quirófano retrasó levemente su puesta a punto en la pretemporada, aunque Radoja pudo llegar en aceptables condiciones al inicio del presente campeonato, donde ha ofrecido un sólido rendimiento hasta que el pubis ha vuelto a darle la lata.

Con Augusto en estado de gracia, Berizzo ha modificado ligeramente en la posición de Radoja, que ha pasado de medio centro defensivo a interior, donde también se ha desenvuelto con soltura, como lo demuestran sus actuaciones como titular en partidos de tanta exigencia como los disputados ante el Eibar, el Getafe, la Real Sociedad y, sobre todo el Barcelona, pero también, desde el banquillo, en los compromisos jugados ante el Real Madrid o el Sevilla.

Aunque el técnico pensaba en Radoja como una de las alternativas a posibles bajas en el eje de la defensa, incluso lo probó brevemente como central en el duelo ante los blancos, la inminente marcha de Augusto al Atlético de Madrid -el Celta y el club madrileño negocian por el futbolista y, hoy por hoy, se desconoce si el capitán vestirá de celeste para despedir el año- devolverán al jugador a su posición natural, la que ha venido ocupando desde que llegó al Celta el pasado verano como uno de los talentos más prometedores de la selección sub 21 serbia.

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