Pedrosa vuelve a ser un niño feliz

El catalán recupera la chispa tras cumplir 30 años y logra su 50ª victoria - Rossi se acerca al título al aprovechar que Lorenzo gestionó mal sus neumáticos

12.10.2015 | 03:34
Dani Pedrosa celebra su victoria en Motegi. // Kimimasa Mayama

Dani Pedrosa hace tiempo que dejó de ser aquel niño del anuncio del Cola-Cao. El campeón del mundo de 125 y doble campeón del cuarto de litro entraba el pasado 29 de septiembre en la treintena y lo ha hecho con el ímpetu de un chaval con zapatos nuevos. En su caso, con moto nueva. Sigue en la misma Honda con la que llevaba trece meses largos sin ganar, pero parece otro piloto. Rejuvenecido. Hace dos semanas firmaba en Alcañiz una de las batallas más espectaculares de la historia de MotoGP con Valentino Rossi, y ayer ganaba en Motegi tras una admirable remontada para redondear ya los cincuenta triunfos en el "Circo" de las dos ruedas.

Ganó Pedrosa tras una lección magistral de cómo administrar las fuerzas y los neumáticos en una carrera que comenzó bajo una ligera lluvia y que acabó prácticamente con la pista seca. Esas condiciones que auparon al de Sabadell de nuevo hasta lo más alto del podio fueron las mismas en las que se ahogaba Jorge Lorenzo. El de Yahama salió desde la primera vuelta encendido y no tardó en cobrar una importante ventaja sobre el italiano Valentino Rossi y el resto de sus rivales, entre ellos un Pedrosa que marchaba cuarto a casi 10 segundos al cumplirse el primer tercio de carrera. Pero al balear se le fundió el neumático delantero y terminó entrando en las curvas pisando huevos. No sólo le pasó Pedrosa sino también un Rossi que este año ha sabido hacer de la regularidad su mejor virtud. Experiencia, se llama. Y con su segunda plaza ayer, y a sus 36 años, daba un paso de gigante hacia su décima corona mundial. Casi nada.

Salió Lorenzo como un tiro tras aguantar el arreón inicial de Rossi y al completarse la segunda vuelta ya acumulaba casi tres segundos sobre el "Doctor" y Dovizioso, mientras Pedrosa se descolgaba. Así hasta casi el ecuador (vuelta 11) cuando Dani metió el turbo. Rodaba el de Sabadell casi segundo y medio más rápido que el resto por vuelta y se los fue tragando sin pausa. A cinco vueltas del final ya era el líder destacado, mientras Rossi entendió que su mejor arma era seguir el camino que marcaba el de Honda para dar cuenta también de un Lorenzo al que el ímpetu inicial le pasaba factura y, probablemente, le costaba el mundial.

Quedan tres carreras -Australia, Malasia y Valencia- y la ventaja de Rossi es de 18 puntos sobre Lorenzo. Ni tres victorias le garantizan el título al mallorquín. Necesita que Rossi pinche, pero Valentino ha ganado en sabiduría lo que ha perdido en velocidad. El título está en sus manos.

El líder del Mundial se congratuló de haber aumentado la ventaja con respecto al balear en el campeonato. "Ha sido una carrera muy larga, muy difícil. Era muy fácil cometer un error y en este momento lo que necesito es sumar puntos", concluyó Rossi.

"Era importante terminar por delante de Valentino en esta carrera pero el campeonato aún no ha terminado porque recuerdo que en 2013 estaba incluso más lejos de Márquez y al final perdí el título por solo cuatro puntos. Dieciocho puntos es mucha diferencia pero si gano todas las carreras que quedan y algún piloto termina entre Valentino y yo aún puedo ganar", advirtió Lorenzo.

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