fútbol - Segunda División B

La bisoñez vuelve a condenar al Celta B

Los vigueses encajan una severa derrota ante el Logroñés, más experimentado y superior en el apartado físico - Los de Torres Gómez se diluyeron tras su buen arranque

04.10.2015 | 04:55
Alende pelea por un balón con un delantero del Logroñés. // José Lores

El Celta B volvió a cometer los mismos pecados que tanto daño le están haciendo en este comienzo de temporada y cosechó una clara derrota ante un Logroñes muy superior, especialmente en el aspecto físico, que pudo ser incluso más amplia. Un nuevo gol encajado a balón parado a punto de llegar al descanso y dos clamorosos errores en defensa en apenas dos minutos enterraron cualquier posibilidad de que el conjunto de Javier Torres Gómez pelease por el triunfo ante un adversario que se confirma como uno de los claros candidatos al ascenso.

A pesar de todo, el inicio de encuentro del filial céltico prometía mucho más pero se quedó en eso, pura apariencia. La movilidad de Borja Iglesias y las llegadas desde segunda línea de Jordan generaban problemas a los pupilos de Pouso, desbordados en este cuarto de hora inicial. De hecho, el goleador del Celta B tuvo una clara ocasión para haber inaugurado el marcador a los siete minutos de juego pero tardó demasiado en definir un buen pase de Jordan.

Y apenas dos minutos después fue de nuevo Adrián León el que le ganó por milímetros la partida a Borja Iglesias para despejar a córner su intento de remate tras una bonita combinación entre Jordan, Luis Rioja y Kevin.

Sin embargo, con el paso de los minutos, los visitantes empezaron a hacerse con el control del partido y a mostrar su peligrosidad en las acciones de estrategia gracias a la envergadura de la mayoría de sus jugadores.

Así llegó el primer aviso en un saque de esquina en el que Samuel logró desviar en el último suspiro antes de que Pere Milla pudiese cabecear a gol. Y ya no hubo otro porque en el siguiente córner a favor del Logroñés llegó el tanto. Muneta ejecutó un preciso lanzamiento al segundo palo que Borja convirtió en el 0-1 a dos minutos para el intermedio.

Se esperaba en la reanudación mucho más del Celta B, especialmente después de la exhibición ofrecida apenas quince días antes ante la Arandina (6-0). El inicio, de nuevo, fue prometedor. Un lanzamiento cruzado de Borja Iglesias tras pase de Julio Delgado se marchó fuera por muy poco nada más reanudarse el encuentro.

El conjunto local tenía la pelota pero sin crear excesivo peligro ante un Logroñés bien replegado. Un disparo flojo de Fragapane (min.58) fue la última noticia en ataque de un romo Celta B. Porque, con el marcador a su favor, los visitantes habían dado un paso atrás para buscar la sentencia al contragolpe.

Errores

Como así fue, aunque con la inestimable colaboración de los pupilos de Javier Torres Gómez, que se suicidaron en menos de dos minutos. Primero fue Diego Alende el que, en un balón raso en profundidad, en apariencia sin excesiva complicación, perdió el duelo físico ante un inmenso Carlos Fernández, que le ganó el cuerpo a cuerpo para plantarse solo ante Iván Villar y conseguir el segundo gol para el Logroñés.

Y sin tiempo para digerir el duro golpe recibido, una nueva indecisión entre Borja Fernández y Alende permitió a Iker Alegre, que acababa de entrar en el campo instantes antes, recoger un balón sin dueño en la frontal del área y sacar un disparo raso pegado al palo que acabó también en el fondo de la portería céltica.

Quedaban todavía veinte minutos para la finalización del choque pero el encuentro, realmente, estaba ya finalizado. El Celta B, absolutamente roto y desorientado, no mostraba argumentos para pensar en una remontada heroica. Ni siquiera para soñar con el empate. Además, el Logroñés hacía méritos para un marcador incluso más amplio. El propio Iker Alegre perdonó el cuarto gol tras una excelente acción combinativa por la banda derecha entre dos de los recambios introducidos por Juan Carlos Pouso para dar aire a su equipo, Yoel Valencia y Santos.

No fue el único. Carlos Fernández también desperdició otra clarísima oportunidad para hurgar aún más en la herida al con un remate fallido de volea con todo a su favor para fusilar a Iván Villar. No importó. El ganador ya estaba decidido. El Logroñés se reencontraba con el triunfo después de dos empates consecutivos mientras que el Celta B sigue pagando caros sus pecados de juventud. Hay tiempo y margen de mejora.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Buscador de deportes

Enlaces recomendados: Premios Cine