La vida comienza tras Palop

Varas y Diego López han sido víctimas de la dura cohabitación con el valenciano en el Sevilla

09.03.2013 | 00:02
Javi Varas, en un entrenamiento en A Madroa. // R. Grobas
Javi Varas, en un entrenamiento en A Madroa. // R. Grobas

Javi Varas y Diego López se buscan y se encuentran mañana en Balaídos, unidos en la memoria de su dolor. El gallego sustituyó este verano al andaluz en el Sevilla como socio de Palop. Ambos padecieron la difícil cohabitación con el valenciano y han dado con sus huesos fuera de la entidad del Nervión. En el Celta y el Real Madrid se han reinventado. López llega como figura agigantada en Old Trafford.

Irse del Sevilla, su club desde la infancia, le resultó traumático a Varas. Monchi le comunicó a su agente que era prescindible escasas horas antes de que se cerrase la contratación de Diego López. Varas habla con respeto del lucense. Decía entonces a Carlos Tur, de El Desmarque: "En lo profesional, aunque es duro, acato lo de Diego López, un portero contrastado que ha demostrado sus cualidades en Primera División, un fichaje acertado para el Sevilla y una buena operación".

Todo lo que se pensaba en el Pizjuán y el tiempo ha desmentido. Quizás Varas se dejase sin decir lo que también pensaba y había sufrido: una rivalidad con Palop que trasciende los límites de la competencia. El céltico jamás lo ha ocultado: "Palop y yo no teníamos buena relación. Para él fue un palo duro verse suplente". Varas, dicen, es un tipo honesto, sin dobleces. Lo demuestra cuando añade: "Palop es el mejor portero de la historia del Sevilla".

Varas, o sea, pagó a largo plazo la comparación consigo mismo, con el recuerdo constante de su hazaña en el Camp Nou, y la comparación con Palop. Pero también la guerra psicológica con el veterano arquero. Varas reconoce que su confianza se agrietó y perdió el puesto. Muchos creen que Palop ha aplicado con sus compañeros más jóvenes las tácticas subterráneas que Cañizares le infligió en el Valencia. De víctima pasó a victimario. El odio que los dos se profesan sigue fresco. "¿Es cierto el rumor que vas a ser el copiloto de Santi Cañizares..?", le preguntaron a Palop por Twitter. Su excompañero anda en el mundo de los rallies. "No es cierto porque últimamente no veas las hostias que se pega con el coche ese?". Humor ácido, conociendo los entresijos de la relación. 'Cañete' salda la cuenta. "Oculta tus odios que esto es público", le escribió.

Así que la cesión al Celta de Varas, aunque le doliese, también lo liberó en cierto modo. Diego López, traspasado del Villarreal por tres millones, debía encargarse de esa dificil tarea de 'jubilar' a Palop, que concluye contrato esta temporada. López será su último "cadáver". Míchel deambuló entre uno y otro. "Es normal que Andrés se sienta mal conmigo, pero debe saber que a lo mejor no encuentra un entrenador que con 39 años lo haya puesto de titular, teniendo que esperar el fichaje estrella de esta temporada 14 partidos para jugar", declaró el técnico cuando al fin apostó por López. Pero este no cuajó y regresó a la suplencia. Es Beto, cedido por el Sporting Braga y cuya opción de compra ejecutará el Sevilla, quien al fin sobrevive a Palop.

El Real Madrid apareció al rescate. La lesión de Casillas alteró el guión del sainete que Mourinho había desatado en la portería. El Sevilla recuperó los tres millones y le añadió medio más a la venta de López, que apenas tardó un partido en apropiarse del puesto. Queda Adán como muñeco roto, pero por voluntad de Mourinho. Diego ha argumentado con limpieza a favor de su titularidad, desde dentro de la cancha. Los clásicos con el Barça y especialmente sus intervenciones salvadoras ante el Manchester United le proporcionan elogios. En la capital ya pronostican que Casillas sudará sangre si desea recuperar el puesto. "No lo va a tener fácil Íker", confirma el legendario Miguel Ángel. "Ninguno de los dos se podrá confiar. Habrá mucha competencia para el puesto. Y eso es bueno para el club".

Casillas tiene fama de buen carácter. Habrá que conocerlo ahora. El calendario corre igual para ambos. Casillas cumple 32 en mayo; Diego, en noviembre. El de Paradela, captado en 2000 para la cantera blanca tras pasar por Lugo y Deportivo B, ya tuvo que abandonar el club merengue en 2007 para lograr en el Villarreal el protagonismo que la luz de Iker le negaba. No renunciará fácilmente a lo que tanto ha soñado. Si alguien tiene el perfil adecuado para endulzarle al madridismo esa difícil digestión, ese es López. "Su marcha al Villarreal desconcertó a la afición, que estaba contenta con él", recuerda Miguel Ángel. "Partidos como el de Old Trafford le han dado mucha confianza. El Bernabéu se siente tranquilo con él en la portería".

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