G. REYES - VIGO
La participación de más de 300 atletas gallegos y una veintena de otras autonomías, permitió que los Campeonatos de Galicia absolutos, ayer de mañana y tarde en el Estadio Municipal de Atletismo de Balaídos, ofreciesen una doble jornada espectacular y vibrante en algunos momentos.
Asistimos a la exhibición de los mejores especialistas nacionales en el salto con pértiga. El barcelonés Albert Vélez falló con el listón colocado a 5´50, mejor marca española, y tuvo que conformarse con 5,32 m., mientras que Igor Bychkov, único pertiguista español participante en los europeos que mañana se inician en Barcelona, se quedó en tan solo 5,02 m., acusando molestias físicas de días atrás.
Por parte gallega, se frustraron los récords deseados, pues Isaac Vicente alcanzó 68,30 m. con el martillo, si bien todavía hoy, en Leiria, va a competir nuevamente en busca de mejorar sus recientes 69,04 m. y sobrepasar la barrera de los 70 metros.
Tampoco Jean Marie Okutu pudo pasar en longitud de un mejor salto de 7,40 metros. El gallego de origen ghanés estuvo inseguro en sus intentos, lejos de su récord gallego de 7,94 m. logrado el año pasado.
Sin duda, el doble oro del céltico Miguel Gómez en 100 y 200 metros, registró con 10,93 y 21,95 los mejores cronos gallegos de este año atlético que toca a su fin. La victoria del Celta en el relevo 4x100 redondeó la jornada con otra de las proezas más espectaculares de los campeonatos.
No obstante, advertimos la preocupante y escasa densidad del atletismo gallego. Algunas modalidades se celebraron con una escasísima participación, a lo que contribuyó la renuncia a participar de algunos de los mejores atletas autonómicos, ya que Lolo Penas y Begoña Garrido decidieron ausentarse de las pistas de Balaidos para tomarse un descanso antes de los Europeos de Barcelona para los que han sido convocados.
Efectivamente, no resultaron los campeonatos gallegos que se hubiesen deseado porque, en opinión de los entrenadores, han sido perjudicados por una fecha de celebración tardía en el calendario de la temporada, ya que el fin de semana anterior Avilés acogió los campeonatos absolutos nacionales y lo normal hubiese sido que los gallegos hubiesen sido celebrados antes. Esta demora influye en el ánimo de los atletas que, en algunos casos, renuncian anticipadamente a seguir en competición.