J.B. - VIGO
De aperitivo, un matagigantes. El Celta conoce desde ayer a su primer adversario en la próxima edición de la Copa del Rey, que para el conjunto celeste arranca en segunda ronda el próximo 1 de septiembre, sólo tres días después su estreno liguero en Balaídos ante el Barcelona B.
El sorteo celebrado ayer en la sede de la Real Federación Española de Fútbol ha emparejado al conjunto que dirige Paco Herrera con el Alcorcón, verdugo del Real Madrid y equipo revelación de la pasada edición del torneo, que este curso comparte categoría con los celestes tras lograr el ascenso a Segunda División. El choque se celebrará –como todos los de la segunda eliminatoria– a partido único en el campo de Santo Domingo.
Después de alcanzar el pasado curso los cuartos de final, el Celta ha puesto altas expectativas en la próxima edición de la Copa del Rey. Y ello a pesar de que el conjunto vigués tiene el ascenso a Primera División como objetivo declarado y parece difícil que pueda compaginar con éxito ambas competiciones. El entrenador celeste, Paco Herrera, se mostró ayer contundente a este respecto. "El Celta no va tirar ninguna competición en la que participe y mucho menos la Copa del Rey", afirmó.
El técnico añadió que guarda el máximo respeto hacia el adversario, a pesar de su condición de recién ascendido a la categoría del plata. "Acudiremos a Alcorcón el máximo respeto hacia un equipo de la misma categoría que nosotros y que el año pasado eliminó al Real Madrid, pero con la clara intención de pasar la eliminatoria, tenemos que ir allí a ganar y seguir adelante", subrayó ayer tarde, tras conocer el resultado del sorteo.
Paco Herrera insistió que el Celta afrontará el torneo con la máxima seriedad y ambición. "La Copa del Rey no es para nosotros una competición secundaria. Se trata de una competición que debemos jugar al cien por cien con la gente que la tenga que jugar", añadió.
No obstante, el preparador céltico aclaró que su intención es afrontar la competición con un equipo diferente al que dispondrá en la Liga. "Lo normal es que utilicemos un equipo diferente al de Liga, pero insisto en que la jugaremos al cien por cien", dijo.
Tampoco parece que el rival vaya a dejar en un segundo plano la competición que el pasado curso le hizo llenar ríos de tinta tras eliminar contra todo pronóstico al Real Madrid. Los de Juan Antonio Anquela dejaron e la cuneta a los blancos en un épico enfrentamiento a doble partido que sacó los colores al galáctico equipo construido a golpe de talonario por Florentino Pérez. Golearon en Santo Domingo (4-0) y mantuvieron luego el tipo en el Santiago Bernabéu (1-0), pese a que Manuel Pellegrini alineó a todas las figuras del conjunto blanco. La gesta abrió al Alcorcón el camino hacia los octavos de final, donde cayó derrotado, tras ofrecer gran resistencia, por el Racing de Santander.
El otro equipo de la revelación fue el Celta. El conjunto dirigido por Eusebio Sacristán, único equipo de Segunda División que alcanzó los cuartos de final. Cayó con dignidad frente al poderoso Atlético de Madrid, al que dejó escapar vivo del Vicente Calderón (1-1) y que aprovechó un solitario gol de Forlán para sentenciar la eliminatoria.