EFE / EP
El ciclista español Alberto Contador (Astana), líder del Tour de Francia, ha calificado como "especialmente difícil" la contrarreloj que deberá afrontar este sábado en lo que será la penúltima etapa del certamen galo, a la que acude con ocho segundos de ventaja sobre su principal perseguidor, el luxemburgués Andy Schleck.
Contador reconoció el recorrido de la crono el domingo anterior al comienzo del Tour, en un rápido viaje de ida y vuelta con el que quiso comprobar las condiciones de una etapa que podía ser crucial. "Al principio del Tour me plantee esta contrarreloj como la última carta que podía tener guardada si llegaba igualado con Andy o un poco retrasado, pero eso no quita para que sea especialmente difícil. Es un recorrido llano, entre viñedos, en el que casi no te puedes poner de pie en la bici y en el que influirá sobre todo la dirección del viento", ha aseverado.
"Este sábado será un día durísimo y en el que habrá que sufrir", ha continuado, "porque es un esfuerzo de más de una hora al máximo". En cuanto a su estrategia, dijo que será muy sencilla. "No es cuestión de estar pendiente de otro corredor, sino de ir lo más rápido que pueda. Tendré la ventaja, en todo caso, de salir el último y tener las referencias, pero nada más", ha comentado.
El recorrido transcurre durante quince kilómetros por la ciudad de Burdeos, con sus avenidas y sus casas para proteger del viento a los ciclistas, quienes después saldrán de la capital y llegarán a pleno campo, a los viñedos del Haut Médoc.
Las últimas cronometradas en las que se han enfrentado Alberto Contador y Andy Schleck demuestran la superioridad del ciclista español sobre su rival. Las últimas ocasiones en las que se han medido en etapas cronometradas Contador y Schleck fueron en el Tour 2009.
En la primera jornada disputada en Mónaco, en un recorrido de 15 kilómetros, el madrileño fue segundo por detrás de Fabian Cancellara, pero superó a Andy en 42 segundos. En la decimoctava etapa que se disputó en Annecy sobre 40.5 kilómetros, Contador se impuso, amarró su segundo Tour y aventajó a su rival en 1.45.