J.BERNARDO- VIGO
El Celta ya conoce el camino que conduce a Primera División. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) dio a conocer ayer el calendario de la Segunda División, que esta temporada incluye una liguilla de promoción entre los equipos clasificados entre el tercero y el sexto que abre el abanico de posibilidades de ascenso a los clubes de presupuesto medio, como el celeste.
La implantación del play-off –el primero y el segundo ascienden directamente– supondrá adelantar dos semanas el fin de la competición regular, que se iniciará el último fin de semana de agosto y concluirá el 5 de junio de 2011.
El conjunto vigués iniciará la Liga en Balaídos frente a un conjunto filial, el recién ascendido Barcelona B de Luis Enrique, y la cerrará, también en casa, frente al Cartagena, el equipo revelación de la pasada campaña. El primer desplazamiento del curso será a Soria, frente al Numancia, un peso pesado, y el segundo –tras recibir al Córdoba (12 de septiembre)– ante otro hueso, el Tenerife (19 de septiembre).
En la duodécima jornada, el Celta visitará a otro de los descendidos de Primera División, el Valladolid (14 de noviembre), y recibirá en la vigésima al Xerez Deportivo.
En la primera vuelta pasarán por Balaídos tres de los cuatro ascendidos. Además del debut ante el filial azulgrana, rendirán visita al estadio celeste el Alcorcón, en la jornada séptima (10 de octubre) y el Granada, en la novena (24 de octubre).
El sorteo ha deparado al Celta una pequeña ventaja siempre que el conjunto de Paco Herrera llegue en el grupo de cabeza al tramo final de la temporada, ya que tres de las últimas cinco jornadas del torneo regular se disputarán en el estadio de Balaídos: Rayo (15 de mayo), Elche (22 de mayo) y Cartagena (5 de junio). Los dos últimos desplazamientos serán a las canchas del Salamanca (11 de mayo) y Xerez deportivo (29 de mayo). En el mes de enero, el conjunto vigués realizará dos desplazamientos consecutivos. Visitará al Rayo Vallecano en el primer partido del nuevo año (2 de enero) y siete días después al Elche (9 de enero).
Uno de los primeros objetivos que se ha marcado el club es empezará este curso con buen pie después de cinco temporadas consecutivas fracasando en el estreno. El Celta no gana el partido inaugural desde el 28 de agosto de 2005, hace casi un lustro, cuando derrotó, con Fernando Vázquez en el banquillo, al Málaga (2-0), con goles de Gustavo López y Fernando Baiano. Desde entonces no conoce la victoria. Y eso que siempre ha iniciado el torneo como local: ante el Barcelona (2-3) en el aciago curso 2006-07, frente al Córdoba (1-1) en la campaña 2007-08, contra el Girona (0-1) en el ejercicio 2008-09 y ante el Numancia (0-1), la pasada campaña.
Esto es algo que el preparador celeste, Paco Herrera, tiene muy presente. “Comenzar en casa o fuera carece de importancia. Lo realmente importante es obtener una victoria en el primer partido de Liga, ya que nos daría autoestima, sobre todo para el Celta que ha tenido unos comienzos irregulares de campeonato en los últimos años. Sería importantísimo ganar ante el Barça B para motivar al equipo y enganchar a la afición”, afirmó ayer el técnico tras conocer el calendario. Y añadió que no se fía de la condición de filial del conjunto que dirige Luis Enrique. “Este tipo de rivales siempre son una incógnita. Son de esos equipos sorpresa contra los que es peligroso enfrentarse, ya que juegan con mucho desparpajo e ilusión. El Villarreal B, al que yo entrenaba la temporada pasada, es un ejemplo claro para el Celta, pues que le ganó en la ida y en la vuelta. La solución es jugar con cabeza y humildad”, subrayó Herrera.