J. BERNARDO - VIGO
El Celta 2010-11 inició ayer su andadura en A Madroa con la plantilla cerrada en un 90 por ciento y la declarada ambición de pugnar este curso por el ascenso. La vuelta al trabajo se ha programado de forma escalonada, alternando pruebas físicas con sesiones de entrenamiento, que en esta primera semana serán, en su mayoría, dobles.
Las tres primeras mañanas serán de “toma de contacto”. Se dedicarán a exámenes médicos –ayer los pasaron los porteros y los defensas, hoy lo harán los centrocampistas, y mañana le tocará el turno a los delanteros– y puesta a punto física mientras que las tardes se destinarán a avanzar en la parcela técnica.
Paco Herrera, el séptimo técnico con el que el Celta intentará recuperar el rango perdido en 2007, se mostró satisfecho con el estado del grupo, definió las pautas de lo que serán los primeros días de trabajo en A Madroa –el grupo se concentra a partir del sábado en Melgaço–y esbozó, por último, sus impresiones de la pretemporada.
Máxima ambición
El discurso del Celta ha cambiado. Se ha vuelto ambicioso. El ascenso, del que nadie hablaba abiertamente en los dos últimos años, se ha tornado en objetivo común y declarado del plantel, el cuerpo técnico y la directiva. “Es pronto para saber si este nuevo discurso ha calado en la plantilla. Tenemos seis semanas para ver si vamos por el bueno camino porque es algo que no puede quedar en palabras, se tiene que demostrar en cada entrenamiento”, explica Herrera, que precisa: “A mí me gustaría que fuera así, que no se quedara en un mero discurso”.
Plantilla cerrada, por ahora
El técnico celeste no va a pedir más refuerzos a expensas del rendimiento que ofrezcan los chicos del filial que harán la pretemporada. Luego evaluará la posibilidad de fichar un central derecho que pueda actuar también como lateral. “No puedo asegurar si la plantilla está cerrada al noventa o al cien por cien. Dependerá de lo que den algunos. La estrategia que queríamos se ha cumplido. Queríamos tres delanteros y ya los tenemos y a mí me gustaría que no viniese nadie más porque significaría que los jóvenes que tenemos están dando la talla y no es necesario traer a nadie más”, subraya.
Elogio de los fichajes
La impresión de Herrera sobre los tres refuerzos incorporados al equipo es excelente. “Conseguir mejores jugadores que los que hemos traído en la situación económica del club es muy difícil. Son futbolistas de primer nivel en Segunda y alguno ofrecería buen rendimiento en otra categoría”, señala el técnico. Y agrega: “Con lo que hemos traído y lo que ya teníamos hemos reunido una muy buena parte de arriba. Estoy contento”.
El preparador celeste valoró también el hecho de que los tres fichajes célticos lleguen en propiedad, dos con la carta de libertad, Quique de Lucas y Joan Tomás, y otro, David Rodríguez, traspasado en muy buenas condiciones económicas. “Le doy mucha importancia a esto. Hemos tenido la posibilidad de traer a algún fichaje cedido pero hemos preferido tenerlos en propiedad porque cuando llegan los momentos finales los cedidos piensan más en el club al que tienen que regresar que en el que están jugando”, dice.
Receptividad a las ventas
Varios futbolistas del Celta están en el escaparate y pueden salir este verano. “Ningún jugador es imprescindible”, sentencia Paco Herrera. Y expone: “Si el club tiene una buena solución para ellos encontraremos el camino. Si es una posición que nos hace daño, trataremos de encontrar un recambio. Todos sabemos cual es la situación del club y si hay una oportunidad tendrá que aprovecharla”. Ismael Falcón y Michu interesan a varios conjuntos de Primera y son los que más opciones tienen para salir. Herrera, sin embargo, pasa de puntillas sobre la posibilidad de vender a Trashorras. “Digamos que le he pedido al club que haya los menos movimientos posibles. No es bueno una vez que empiezas a trabajar y a veces no es fácil encontrar recambios. Cuantos menos movimientos haya, mejor. Pero si tiene que haberlos y es bueno para el club, lo aceptaremos”, apunta.
La programación de partidos
Paco Herrera está satisfecho con el número y el orden de los partidos que el club ha programado para la pretemporada, aunque tampoco le habría importado jugar alguno menos. “Me parece bien el orden. Pedí que fueran en dos días seguidos porque mi primera idea es que todos jueguen 45 minutos, corregir errores y al día siguiente poner en práctica lo que hemos corregido”, explica el técnico céltico, que matiza: “Espero que en estos primeros partidos haya que corregir muchos errores. Será una buena señal”.
El calendario
El Celta conocerá hoy el calendario de partidos para el próximo curso, una cuestión que no preocupa a su entrenador. “No voy estar atento para nada el sorteo. A partir de ahora mi preocupación es preparar al grupo. Como caiga el calendario lo tenemos que tomar como bueno”.