JOSÉ A. DIEGO/REDACCIÓN - AVILÉS/ VIGO
La inminencia de los Europeos de Barcelona, los primeros de la historia en territorio español, convertirá los 90 Campeonatos de España, este fin de semana en Avilés, en una feroz refriega de 600 atletas por "más de 90" plazas europeas disponibles, según la Federación Española.
Entre el más de medio millar de atletas participantes, destaca la presencia de una treintena de gallegos (22 hombres y ocho mujeres), entre los que cabe destacar la participación de Gustavo Dacal (que acumula once títulos consecutivos en la jabalina española y que tiene pendiente una marca que le permita dar el salto a la internacionalidad), Manuel Uriz y José M. Vila, segundo, tercero y cuarto, en el ránking nacional de jabalina, con sus respectivas marcas de 74,23 metros, 72,01 y 71,75.
Por su parte, en lanzamiento de martillo la principal baza gallega será el vigués Isaac Vicente, que la semana pasada en Vigo superó el muro de los 69 metros con un lanzamiento de 69,04, nuevo récord gallego absoluto. Pero en esta modalidad también destaca la participación de Cristobal Almudi (65,33 m) e Ignacio Fernández (64,02 metros), cuarto e quinto en el ránking nacional.
En el apartado de salto de longitud, Jean M. Okutu tratará de sacarse un billete europeo y acude a Avilés con un mejor registro de 7,69 metros, que le sitúa en el quinto puesto del ránking nacional. Luis Moro luchará por el oro en pértiga en Avilés, donde llega con un mejor registro de 5,20 y el título de campéon de España en pista cubierta.
En el medio fondo, destaca la presencia del arzuano Lolo Penas, que tratará de realizar un papel destacado en los 5.000 metros lisos.
En cuanto a la participación femenina, tienen muchas opciones a medalla Mercedes de Santaló en disco (52.61 metros), Begoña Garrido, en los 400 metros (54.73) o Virginia Villar en los 100 metros vallas (14.19).
En la pista del Polideportivo de Avilés estarán los mejores de España con una excepción: Marta Domínguez, la campeona mundial de 3.000 metros obstáculos, que, como en años anteriores, tiene permiso federativo para no alterar su preparación y saltarse el campeonato de España a fin de evitar riesgos de lesión en una prueba propensa a los accidentes.
Avilés, que ya acogió los campeonatos de España casi en la prehistoria del atletismo nacional, en 1948 y en 1952, será esta vez escenario de batallas que prometen emociones fuertes. Después ya no habrá tiempo para nada. El plazo de consecución de mínimas para el Europeo concluye mañana, justo el día en que se clausuran estos campeonatos.