M.GONZÁLEZ - VIGO
Ante la triste resignación de Carlos Borrás al tener que quedarse en tierra, contrasta el alivio de la redondelana Isabel Couñago, que gracias a una carambola del destino sí que pudo viajar a Sudáfrica pese a sufrir también la cancelación del paquete que había contratado con Viajes Halcón.
Isabel Couñago viajó el viernes hasta Madrid para tomar el enlace hacia Johannesburgo ayer por la noche. La redondelana había quedado en la capital española con varios compañeros de trabajo de diferentes puntos del país para ir a ver la final. "Dijimos desde el principio que si España llegaba a la final iríamos a verla en Sudáfrica y así lo haremos", decía el viernes plena de ilusión.
Pero pocas horas después de aterrizar en Madrid la agencia de viajes le comunicaba la mala noticia. Su vuelo también había sido cancelado. Pero la redondelana no se resignó. Se negaba a coger su maleta y regresar a casa, sobre todo después de pagar por adelantado casi 3.000 euros para hacer realidad su sueño de ver en el Soccer City la gran final.
Enseguida se personó en Chamartín en una agencia de El Corte Inglés. Allí le informaron de que un mayorista acababa de lanzar una oferta. No se lo pensó. "Llamé a una amiga que trabaja en una compañía y le pedí que me hiciera la gestión", explicaba ayer desde Barajas. Por fortuna todo salió bien. Ayer, desde las 18.00 horas esperaba en el aeropuerto madrileño para embarcar. "Dicen que empezarán a llamar a partir de las 21.30 horas, pero no sabemos más. Aquí hay un follón tremendo", decía horas antes de subirse al avión. "Sólo conseguimos dos plazas. De los compañeros que venían conmigo no todos sufrieron la cancelación de su billete, pero por desgracia hay dos personas del grupo que tendrán que quedarse en tierra", se lamentaba pese a la suerte de haber conseguido in extremis viajar a Sudáfrica.
"Cuando nos llamaron para decirnos que el vuelo se había cancelado nos queríamos morir", añade. "Yo ya me veía en tierra, suerte que reaccionamos rápido". Pese al agobio de última hora, la parte buena es que este nuevo viaje le saldrá más barato. "Ha sido un susto, pero me he ahorrado 400 euros", cuenta la redondelana, que anuncia que "hay mucha gente aquí que está dispuesta a viajar sin entrada. El viaje ya lo han pagado y supongo que acudirán a la reventa para ver si pueden conseguir algo, aunque supongo que los precios estarán por las nubes".
Ahora Isabel Couñago espera que todo el esfuerzo valga la pena: "Yo viajo convencida de que España va a ganar la final". Será un viaje maratoniano sin apenas tiempo para descansar, pero ella está dispuesta a tamaño esfuerzo. "Me pasaré en el avión tantas horas como me pasé en el autobús para ir a ver la final de Copa del Rey del Celta del 94, así que supongo que podré aguantar", bromea.
En el Soccer City espera vivir una jornada histórica para España, y por eso vale la pena el "palizón" de viajar hasta Sudáfrica. "El lunes me lo he pedido libre porque no llegaré hasta las siete de la tarde, más o menos", dice. "Pero el martes ya estaré otra vez trabajando". Pero ahora no quiere pensar en la rutina del día a día. Hoy la fortuna le ha brindado la oportunidad de vivir un día histórico para el fútbol español en vivo y en directo.