M.G. - VIGO
Óscar Pereiro no será, como pretendía, uno de los escuderos de Alberto Contador en el próximo Tour de Francia, que arranca el sábado desde Rotterdam. En la lista facilitada por Astana el de Mos no figura en la nómina de corredores que trabajarán para que el de Pinto se anote un nuevo triunfo en la ronda gala.
La ausencia de Pereiro de esta lista puede precipitar el fin de una etapa del corredor de Mos, que disputó todas las ediciones de la carrera desde su debut en 2004. Pereiro llegó a pensar en la retirada antes de recalar en el Astana, que le dio una nueva oportunidad para ilusionarse con el ciclismo. Pero el equipo ha decidido no contar con él en la que parecía que iba a ser su última oportunidad de disputar una nueva edición de la carrera en la que alcanzó la gloria en 2006.
Trabajó duro en la pretemporada e incluso acompañó a Contador a inspeccionar las etapas pirenaicas de esta edición. También formó parte de la concentración en la que el líder del Astana concluyó su puesta a punto en Madrid. Pero al final no ha entrado en la lista definitiva, que estará compuesta por Vinokourov, el también kazajo Maxim Iglinskiy, el ucraniano Andriy Grivko, el italiano Paolo Tiranlongo y cuatro españoles: David De la Fuente, Jesús Hernández, Daniel Navarro y Benjamin Noval.
En su primera participación, en 2004, con el Phonak, finalizó décimo, puesto que repitió en 2005, añadiendo a su brillante actuación un triunfo de etapa en Pau (16ª) y el maillot de la combatividad. En 2006 se proclamó campeón tras el dopaje de Landis, aunque no fue declarado vencedor de forma oficial por la dirección del Tour hasta que el 20 de septiembre de 2007 el tribunal de arbitraje de los asuntos de dopaje de Estados Unidos declaró culpable al americano. Su ´coronación´ se recreó en una ceremonia en Madrid el 15 de octubre de 2007, donde recibió el maillot amarillo y se convirtió en el quinto español que, hasta ese momento, ganaba el Tour de Francia. Al año siguiente Pereiro regresó a la ronda gala y volvió a quedar décimo. Pero en esos dos años había sufrido un desgaste más psicológico que físico que mermó su rendimiento. En 2008 vivió un episodio casi dramático con una caída en el Col del Angelo que le obligó a abandonar. En 2009 su cuerpo, en la octava etapa, dijo basta. Ahora, con el Astana, no tendrá la ocasión de recuperar su idilio con la ronda gala, donde ha vivido los mejores momentos de su carrera.