J.C. - VIGO
Eusebio Sacristán aprovecha sus últimos días al frente del Celta para completar la labor de apoyo a la cantera que desarrolló a lo largo de sus dieciséis meses como técnico del conjunto vigués. Una de sus primeras y más arriesgadas decisiones fue darle la alternativa a Iago Aspas en un partido ante el Alavés, la temporada pasada, en la que los célticos se jugaban la permanencia en Segunda.
El joven delantero del filial no le defraudó al vallisoletano y respondió con los dos tantos de la victoria, con la que el Celta evitó el descenso de categoría.
El moañés fue el primer exponente de A Madroa en debutar con Eusebio, que el domingo pasado le dio la alternativa a Alex López. Entre ambos, nueve compañeros se han enfundado la zamarra celeste del primer equipo.
Todos ellos conforman un once con un futuro prometedor: Yoel, Hugo Mallo, Víctor, Túñez, Candela, Alex, Mateo, Aspas, Toni, Joselu y Oriol. Sin embargo, el Celta ya se ha desprendido de dos: Joselu lo traspasó al Real Madrid por un millón y medio de euros, y Candela acaba de recibir la baja al alcanzar los 23 años de edad y no entrar en los planes del primer equipo para la próxima temporada. Tampoco parece probable la continuidad del ariete Oriol Riera, aunque la decisión definitiva tendrá que tomarla Paco Herrera, quien a partir de julio sustituirá oficialmente a Eusebio al frente del banquillo celeste.
Del resto de debutantes, Víctor, Alex y Mateo tienen muchas ilusiones depositadas en el futuro inmediato. De momento, siguen perteneciendo al Celta B, pero confían en ganarse la confianza que tuvieron con Eusebio para dar el salto definitivo al primer equipo. El primer paso sería realizar la pretemporada con la plantilla de Segunda División A, que a finales de julio se desplazará a la localidad portuguesa de Melgaço.
La marcha de Eusebio (conocido como Use por sus compañeros en sus tiempos como futbolista del Barcelona) abre muchas interrogantes para estos canteranos.
Toni, por ejemplo, se recupera de una operación de menisco y el club había anunciado públicamente que se había ganado el derecho a estar el próximo curso en el primer equipo tras realizar brillantes actuaciones en la Liga y en la Copa del Rey. Sin embargo, Eusebio decidió prescindir del joven interior en la recta final del campeonato. Entrenaba por la semana con el vallisoletano y los fines de semana jugaba con el filial.
Una vez que se recupere, Toni tendrá que pasar la prueba de si cuenta o no con él Paco Herrera. El coruñés, como Yoel, Mallo, Aspas y Túñez, tiene contrato con el primer equipo. Sin embargo, cabría la posibilidad de que fuese cedido a otro club si no entra en los planes del nuevo técnico.