M. GONZÁLEZ - VIGO
"No pudimos disputar la prueba de relevos de 4x400 porque se nos lesionó uno del equipo, pero hubiera caído otra medalla, seguro", dice el bombero Alberto Costas. Con diez preseas al cuello (ocho oros, una plata y un bronce) este ´atleta total´ enumera las once pruebas en las que compitió en el Europolyb 2010, disputado en Valencia. Tan sólo en la prueba de 200 metros se quedó sin subirse al podio (finalizó quinto); en las demás, siempre acabó en puestos de honor. Logró el oro en el 4x100, en los 800 metros lisos, el 1.500, 5.000, 10.000, en cross (individual y por equipos) y en media maratón (oro individual y plata por equipos), además del bronce en el 400.
"A veces no me daba ni tiempo de subirme al podio porque ya me estaban llamando para disputar otra carrera", relata el mosense. Es la mayor colección de preseas que logra en una cita de este calibre. "En los otros dos Europeos en los que participé, disputados en Pontevedra, había logrado siete o así, pero diez nunca", dice orgulloso mientras reparte bombones en la comitiva de vecinos, familiares y autoridades que le esperaban en la terminal de Peinador.
"Mis rivales cuando me ven lo primero que me preguntan es que en cuántas pruebas voy a competir y me piden que les deje alguna medalla para ellos", bromea. Este auténtico superhombre se define como un especialista en "el fondo y el medio fondo", pero la verdad es que no hay reto que se le resista. "Uno nunca se plantea que va a lograr tantas medallas, pero luego empecé a competir e iban cayendo una y otra. Me encontraba muy bien de forma, la verdad, pero siempre es una sorpresa conseguir tantas, sobre todo de oro", confiesa al tiempo que subraya el "alto nivel" de sus rivales en estas competiciones.
El mosense es uno de los deportistas que más pruebas disputa en cada competición. "Algunos disputan siete u ocho pruebas, pero tantas como yo no conozco ninguno", cuenta. Su fuerza de voluntad y su gran competitividad ya le han valido un mote entre sus rivales. "Me llaman, de forma divertida, el ´Forest Gump´ de Vigo", cuenta. Las pruebas atléticas se repartieron en tres días de competición, tres días en los que su actividad fue frenética, ya que además de las finales tuvo que disputar las series eliminatorias.
Ahora le toca dosificar y prepara su próximo gran reto: el Mundial de policías y bomberos que se va a disputar en Corea del Sur del 21 al 29 de agosto. Será su segunda prueba mundialista (tras la de Liverpool de 2008), pero para la cita asiática no se fija ningún reto. "Es difícil de calcular. En Valencia el programa de atletismo se repartió en tres días, pero si en Corea es en dos será difícil competir en todas las pruebas", señala. Su condición física bien se lo permitiría. Compagina su trabajo de bombero con duros entrenamientos y competiciones en ´meetings´ locales. "Quiero llegar cansado. Hay que acostumbrar el cuerpo a sufrir", explica mientras sus hermanas en la terminal se asombran de "lo delgado que ha venido".
La familia no debe guardar las pancartas y camisetas de ánimo. En agosto tendrán otra cita para recibirlo. Lo que falta por saber es el número de medallas que se traerá de Corea.