RAÚL RODRÍGUEZ - VIGO
La plantilla del Coruxo ya tiene a quién dedicarle el partido del próximo sábado en La Roda, en la vuelta de la final de la fase de ascenso. Las pruebas médicas a las que ayer fue sometido el centrocampista Jonathan Antúnez no ofrecieron buenas noticias, ya que se confirmó una rotura fibrilar bastante fuerte que impedirá que acompañe al equipo sobre el terreno de juego. Que es una baja importante es algo que nadie puede ocultar, pero no hay que olvidar que ya no estuvo el domingo en O Vao y el equipo estuvo a gran altura.
Este Coruxo huele a Segunda División B aunque todavía faltan noventa minutos que pueden ser un nuevo infierno. El campo de O Vao vivió otra tarde mágica, y el único pero que se puede poner es el de no haber sido capaces de "matar" el partido con la cantidad de oportunidades que tuvo el equipo en los primeros cuarenta y cinco minutos. Los vigueses volvieron a jugar a un gran nivel, confirmando que el equipo llega a esta fase final del campeonato en el mejor momento de forma.
Posiblemente La Roda no se esperaba un Coruxo como el que el domingo se encontraron en el campo de O Vao. La prensa manchega se rinde al dominio del Coruxo con titulares como "La Roda lo tiene difícil", en la web oficial del club; "Frenazo en seco", es el titular de la Crónica de La Roda o "El Coruxo deja a la Roda contra las cuerdas en el partido de ida", que se refleja en el Digital Deportivo de Castilla-La Mancha.
En el medio de tanta euforia, el técnico Josiño Abalde es la voz que clama tranquilidad y calma ante el encuentro de vuelta. El técnico reconocía tras la conclusión del encuentro que habían dado un gran paso, pero llamó a la tranquilidad para afrontar el partido de vuelta. El técnico vigués sigue fiel al mensaje que ha transmitido durante toda la temporada y continúa inculcando a su equipo la obligación de "ser nosotros mismos". En los dos partidos que el Coruxo ha disputado fuera de casa en esta fase final la plantilla ha aprendido a sufrir sin venirse abajo cuando peor estaban las cosas.