REDACCIÓN- VIGO
La Copa del Mundo de Duisburg finalizó para David Cal, único representante español en la cita germana, con otro discreto resultado para el palista gallego. Con un sol abrasador y una temperatura poco habitual en Duisburg de 28 grados se disputó la final de C-1 1.000 metros en la que Cal terminó en la séptima posición. Cal cumplió con el pronóstico de su entrenador, Suso Morlán, que fiel a su estilo comentaba justo al finalizar la regata que "el cronómetro no engaña".
El canoísta español, lejos todavía de su mejor momento de forma, no partía entre los favoritos a la victoria en esta regata en la que el alemán Sebastian Brendel (3.54.929), vencedor en Vichy, no pudo con el uzbeco Vadim Menkov, que se adjudicó la victoria con un tiempo de 3.53.525 y se tomó la revancha de la cita francesa, donde fue descalificado en el pesaje, pese a finalizar segundo. La tercera plaza fue para el canadiense Oldershaw, con un tiempo de 3.55.955, mientras que el alemán Verch (3.57.967), el canadiense Hall (3.58.683) y el kazajo Muratov (4.00.597) ocuparon la cuarta, quinta y sexta plaza, respectivamente. David Cal (4.01.697) que compitió por la calle 7 volvió a ser séptimo, al igual que en las tres regatas de 200 que disputó el viernes, de ahí que su primer comentario al bajarse de su canoa aludiera a esta curiosa coincidencia.
Aunque poco acostumbrado a no estar luchando por las medallas David Cal es consciente del momento de la temporada en que se encuentra y del difícil reto de compaginar dos distancias tan diferentes: "En la final de 1.000 metros estuve bastante bien, el séptimo puesto es un buen resultado teniendo presente la altura de la temporada a la que estamos. Después de haber quedado segundo en la final B de la Copa del Mundo de Francia es evidente que vamos mejorando".
También asume con tranquilidad la necesidad de rodarse en los 200 metros, principal motivo por el que se desplazó a la Copa del Mundo de Duisburg, pese a estar lejos de los mejores "En los 200 metros esperaba hacerlo mejor, pero está claro que aún queda mucho por mejorar. Aun hay que entrenar mucho en esta distancia. Estamos esperando por una nueva canoa con las modificaciones necesarias para una prueba de velocidad como los 200 metros, también vamos a cambiar de pala para esta distancia y tenemos que pulir ciertos aspectos, pero aún hay tiempo. En el 200 hay que estar muy atento, no puedes estar despistado ni un segundo. Me quedé un poco en todas las salidas, no tuve buenas sensaciones en ninguna de las tres regatas cortas que disputé y no me encontré rápido. Queda mucho que mejorar", insiste.