DAVID GARCÍA - O MORRAZO
El partido de fútbol femenino entre el Tomiño y el Bueu disputado el domingo y correspondiente a la Copa Galicia acabó en una pelea entre las jugadoras del equipo buenense y aficionados del conjunto local. Durante la trifulca una futbolista del Bueu, Verónica Torres, llegó a quedarse inconsciente durante algo más de un minuto y sufrió la rotura de dos dientes, mientras que su hermana Rocío sufre una contractura en la espalda [son trillizas y su otra hermana, Carmen, es la portera del equipo]. Las causas que motivaron el incidente no están del todo claras puesto que los dos clubes ofrecen versiones contrapuestas y existen incluso denuncias cruzadas ante la Guardia Civil.
Tanto el Bueu como su jugadora aseguran que cuando terminó el encuentro [con resultado de 3-3, con gol en el último minuto del Tomiño] ya se produjo un intento de agresión por parte de los aficionados, aunque finalmente las futbolistas entraron en el vestuario. La tangana se montó después, cuando las deportistas se encontraban en los coches y dispuestas a salir. "Mi hermana Rocío iba en uno y yo en otro. En el suyo llevaban la ventanilla abierta y de repente una señora la abofeteó", explica Verónica Torres. A partir de ese momento se inicia una fuerte pelea, en la que Verónica asegura que sale de su coche para intentar ayudar a su hermana. "La tenían entre varias personas en el aire y le estaban quitanto todo, hasta los tenis. Hubo un momento en el que me cogen por detrás y me golpean contra el automóvil. Perdí el conocimiento durante más de un minuto y me rompí dos dientes", insiste.
Tanto la jugadora como la presidenta del Bueu, María Jesús Gil, destacan el carácter desigual de la pelea: "La mayoría eran hombres mayores que se lanzaron como fieras contra unas niñas de apenas 20 años", afirma. En el transcurso de la misma otra deportista del Bueu, Mapi, sufrió un fuerte golpe en la rodilla y algunos golpes.
Desde el Tomiño la versión es radicalmente diferente y responsabilizan directamente a las dos jugadoras de lo ocurrido. "Al acabar el partido una se subió la camiseta enseñando los pechos al público y la otra se bajó los pantalones mostrando sus partes. Además hicieron gestos con el dedo y escupieron a los aficionados. No hay derecho a que pase esto y deberían castigarlas", explica por su parte el responsable de la sección femenina del Tomiño, José Antonio González Gómez. "Son buenas jugadoras de fútbol, pero no pueden pretender convertirse de este modo en protagonistas. La verdad es que otros equipos ya nos avisaron de que estas jugadoras nos la iban a montar y sus clubes anteriores, la Arousana y el Salcedo, nos confirmaron que las echaron", continúa. En cuanto al enfrentamiento y pelea que se registró fuera del terreno de juego, la versión del Tomiño también difiere y sus responsables indican que una de las futbolistas del Bueu insultó a la mujer antes aludida [madre de una jugadora del Tomiño], lo que dio inicio a la trifulca. "La que dice que se quedó inconsciente cuando la subieron a la ambulancia se iba riendo, así como diciendo que estaba de baja y que se las iban a pagar", añade José Antonio González Gómez.
Lo cierto es que una vez que se personó la Guardia Civil en el lugar se presentaron dos denuncias: una la formulada por las jugadoras del Bueu contra la mujer que supuestamente abofeteó a Rocío, que a su vez denunció a las hermanas.