J.BERNARDO - VIGO
Eusebio Sacristán inició su comparecencia previa al partido con un encendido elogio del adversario. "El Cartagena está haciendo una temporada fantástica. Está demostrando que es muy buen equipo y que propone un tipo de juego basado en la posesión del balón y dominar a los rivales. Además tiene jugadores de mucha calidad que, cuando son capaces de lleva la iniciativa y estar cerca de la portería, son muy peligrosos", advirtió el técnico céltico, que puntualizó: "Es un recién ascendido que ha conseguido una dinámica muy positiva desde el principio y que sueña con la posibilidad de ascender, lo que lo convierte en un rival lleno de confianza".
El preparador castellano matizó sin embargo que el estilo de juego de los albinegros no incomoda a su equipo. "Cada rival tiene sus condicionantes. Hay equipos que se arman atrás y son capaces de defender de forma aguerrida y jugar a la contra con mucho peligro. Digamos que el Cartagena propone fútbol, propone jugar de tú a tú y te permite jugar tus armas pero teniendo en cuenta que, si no consigues frenarle, tiene más peligro que otros", explicó.
Eusebio espera que su equipo se comporte como ha hecho esta temporada en los partidos annte rivales de la máxima exigencia. "Tenemos que aprovechar nuestras armas y desplegar nuestros recursos porque frente a este tipo de rivales somos capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos y es lo que vamos a tratar de hacer", propuso. Y agregó: "Debemos confiar en los nuestro y en que, cuando hacemos las cosas bien, somos un rival incómodo para cualquier equipo. Estamos en un momento bueno para reafirmarnos en una línea que es buena en cuanto a juego e intensidad, a pesar de que hemos pasado fases en las que no le hemos sacado rendimiento a nuestra forma de jugar y algunos errores puntuales nos han costado caros".
El técnico del Celta opinó que el duelo de la primera vuelta en Cartagonova (1-1) no será una referencia. "Es otro momento de los dos equipos. Ellos empezaron el partido muy fuerte y no fuimos capaces de frenarles en la primera media hora pero a partir de ahí nos fuimos imponiendo, empatamos y nos podíamos haber el partido de no haber mediado la expulsión de Michu. Creo que se vio el potencial de ambos equipos pero ahora estamos en otro momento de la temporada y viviendo situaciones muy diferentes en la tabla", observó.
En este sentido, el preparador celeste confía en que su equipo no acuse la presión de verse en la zona baja de la tabla y que sus hombres respondan por fin en Balaídos. "Espero que afrontemos el partido con entereza y seguridad en lo que hacemos y además nos aprovechemos de que jugamos en casa. Aunque hasta ahora los resultados no nos han acompañado, creo que el equipo se ha mostrado más sereno en Balaídos y, salvo algún error puntual, estamos manejando mejor los partidos", declaró.