C. COLLARTE - CANGAS
El Frigoríficos se queda sin sueños. El CAI Aragón se llevó la victoria de O Gatañal en un encuentro en el que los locales merecieron mucho más. Un triste desenlace en el que mucho tuvo que ver la pareja arbitral, formada por Raúl Cuevas y Ágatha Gracia. Y es que en los últimos siete minutos, los decisivos, a los que se llegó con igualdad en el marcador (21-21), perjudicaron de modo ostensible al cuadro local.
Por lo demás poco más se le puede pedir al Frigoríficos. Es un equipo limitado, mucho más aún tras la lesión de Fontán, pero compensa sus carencias con trabajo y mucho corazón. Ayer puso contra las cuerdas al CAI Aragón, pero sucumbió asfixiado por su escasa claridad de ideas en ataque y porque fue perjudicado en todas las decisiones de la recta final de partido.
El choque comenzó con un 0-2 que los cangueses enjugaron de inmediato gracias a dos goles de Doder, los únicos que marcó ayer. El 3-2-1 cangués hacía mucho daño a un cuadro visitante que utilizaba bien como arma a Arrhenius pero que no tenía otros recursos. Pero el Cangas, sin lanzamiento exterior ante el 6-0 maño, también sufría para incrementar su marcador.
En la segunda parte la salida del Cangas fue brutal. En sólo tres minutos ya mandaba de nuevo (15-12). Pero el CAI Aragón defendió mejor y robó varios balones para aprovechar el contragolpe (20-20). Milos reaccionó y pidió tiempo. Maqueda adelantó a los aragoneses y Oslak empató. Quedaban siete minutos. Pero los árbitros quisieron asumir un protagonismo que no les corresponde. Fueron desesperando al Cangas con sus erráticas decisiones, lo que el CAI no desaprovechó para sentenciar el choque.