S.E. - MADRID
El Celta Indepo perdió ayer la oportunidad de meter presión al Man Filter de Zaragoza, que esta tarde juega ante el Girona, y cayó ante un Estudiantes que se jugaba la vida en su intento de salir de los puestos de descenso. Las viguesas hicieron un partido lleno de altibajos, en donde no fueron capaces de dominar el juego interior.
Los primeros minutos de partido fueron de tanteo por uno y otro conjunto. Las canastas eran fáciles y las alternativas en el marcador, constantes. Sin embargo esta situación duró cinco minutos, ya que en los cuatro minutos siguientes el conjunto vigués entró en un bache ofensivo que le permitió al Estudiantes llegar a tener ocho puntos de ventaja en el marcador. Miguel Méndez no tardó en solicitar un tiempo muerto con el que, por un lado cortar la racha anotadora de las madrileñas, y por otro reordenar el juego de su equipo. La medida dio buen resultado, pues las viguesas consiguieron enderezar el rumbo cerrando la defensa y seleccionando mejor el tiro, para ponerse a tres puntos a pocos segundos para el final del cuarto.
El rumbo del partido no cambió demasiado en el segundo cuarto. El Celta seguía teniendo problemas con el tiro consiguiendo mantenerse cerca de las madrileñas gracias a los lanzamientos de 6.25. Además, los problemas para las viguesas llegaron con las faltas personales, pues Egle Stankeviciene e Iva Sliskovic cometieron su tercera falta, con lo que Miguel tuvo que tener mucho cuidado con ambas jugadoras, ya que todavía faltaban muchos minutos por disputarse.
A pesar de todos los problemas, el Celta Indepo solamente perdía por dos puntos al llegar al tiempo de descanso, 39-37, consiguiendo recuperar una desventaja que llegó a ser de ocho puntos y que parecía sentenciar el encuentro.
Parecía que las cosas se solucionaban al comienzo del tercer cuarto, cuando a los tres minutos de juego el Celta Indepo había conseguido empatar el encuentro a 44 puntos. Las viguesas habían hecho lo más complicado, pero no eran capaces de sentenciar el partido marchándose en el marcador. Las alternativas volvieron a ser constantes y las rotaciones múltiples, pero no había manera.
Dragana Svitlica puso al Celta Indepo por delante en el marcador, 48-50, a tres minutos para la conclusión del cuarto, volviendo las alternativas en el electrónico. Sin embargo, en el último minuto de juego las viguesas entraron en un bache anotador que le permitió al Estudiantes marcharse con siete puntos de ventaja.
En los últimos diez minutos de juego, las de Miguel Méndez tuvieron que volver a remar contra corriente y remontar el marcador, acercándose a tres puntos a tres minutos para la conclusión del encuentro. El rebote seguía siendo para el conjunto madrileño, que al final del partido le sacó quince rebotes de ventaja a las viguesas, 48 contra 33, lo que sin lugar a dudas fue un duro lastre para el Celta Indepo, que volvió a desinflarse en la recta final del choque.