J.B. - VIGO
Roberto Trashorras ha enterrado el hacha de guerra. El centrocampista lucense, que en octubre pasado encabezó una trifulca con Antonio Notario y otros jugadores del Albacete en el túnel de vestuarios de Balaídos, asegura que el incidente "está olvidado" y no quiere perder el tiempo con nada que distraiga al Celta del decisivo compromiso que le espera el domingo en el Carlos Belmonte. "Hay mucho en juego por los puntos y por la clasificación, pero es uno partido más de los que van a venir. Es importante porque es un rival directo pero no por otra circunstancia", subraya.
Trashorras afirma que no negará al saludo a Notario ni a ningún otro jugador del Albacete por lo sucedido. "Yo no tengo nada contra nadie y este tema ya está olvidado, pasó. Hay que hablar exclusivamente de fútbol, del partido y no buscar más polémica", indica. Y agrega: "Yo no tengo ningún problema en saludar a cualquier persona, pero lo importante es hablar de que el Celta está en una situación difícil y tiene que conseguir los tres puntos".
El futbolista de Rábade recuerda que conjunto de Eusebio tiene ya suficientes problemas como para resucitar un asunto enterrado. "Repito que lo importante es el partido en sí, el fútbol. El tema está zanjado y estamos en una situación lo suficientemente complicada como para preocuparnos sólo de los tres puntos que hay en juego", insiste.
Al centrocampista celeste tampoco le preocupa la designación para el choque del Carlos Belmonte del murciano Bernabé García, de mal recuerdo para el Celta por su deficiente arbitraje en el reciente compromiso ante la Real Sociedad. "Tenemos que olvidarnos de todo eso, del árbitro, de lo que pasó en Balaídos. Nos tiene que dar igual. Tenemos que estar únicamente volcados en hacer las cosas bien y en conseguir los tres puntos. Si el equipo está bien, dará igual el árbitro y las circunstancias, que yo creo que no son especiales", observa.
Trashorras recuerda, eso sí, que habrá que extremar las precauciones con el murciano, que ha demostrado ser de gatillo fácil a la hora de repartir las tarjetas. "Hay que ser profesionales y saber lo que hay. Si sabes que es un árbitro un poco más sensible a las tarjetas, debes tener más cuidado", dice. "Si el equipo hace un buen partido, el árbitro pasará desapercibido. Si lo hacemos bien, nadie hablará del árbitro", sostiene. Finalmente, el lucense subraya su respeto hacia el estamento arbitral. "Creo en la honestidad de todos los profesionales y en todos los que rodean el mundo del fútbol. No le veo ninguna ventaja en pensar otras cosa", remacha.