REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El Marín logró una importante victoria ante el Cruceiro de Hio que le vale para ver un poco de luz en su intento de lograr la permanencia en la categoría. El partido de máxima rivalidad pudo acabar con goleada a favor de los locales, pero la falta de acierto en sus lanzamientos provocó que al final sufriese para quedarse con los tres puntos en juego.
Como es habitual en los derbi, hubo mucha tensión durante los noventa minutos lo que provocó ciertos roces entre jugadores de ambos bandos que terminaron con la expulsión del local Lozano, y los visitantes Diego Soliño y Óscar Juncal.
El Marín salió decidido a no dejarse dominar por el rival y lo consiguió a base de una fuerte presión en el medio campo, lo que evitó que los centrocampistas de Aldán pudiesen llevar el ritmo del partido.
Durante el primer tiempo ninguno de los dos equipos tuvo ocasiones claras, la única se produjo en el minuto 19, cuando Antonio Fontenla recibe un balón en profundidad y de tiro cruzado bate al meta Abraham sin que éste pueda hacer nada por evitar lo que sería el primer tanto.
Nada más reanudarse el partido tras el descanso Lozano aprovecha un rechace de la defensa visitante para aumentar la ventaja franjiazul. El dominio era total para los locales, que jugaban con mucha fluidez y llegaban al área rival con suma facilidad.
En el 64 se produce una fricción entre el jugador local Lozano y el visitante Óscar Juncal que finaliza con la expulsión de ambos, lo que favoreció al Marín que tuvo más facilidad para aumentar su cuenta.
Cinco minutos más tarde, el Cruceiro se queda con nueve al tener que abandonar el terreno de juego Diego Soliño por una patada por detrás a Edu García.
Parecía que el partido se había acabado, pero el Cruceiro reaccionó y eso le permitió acercarse al área defendida por Moncho con más peligrosidad. En el 79, los visitantes sacan una falta directa, recibe Martín sólo en el área de espaldar y acierta a batir al meta marinense.
A partir de ese momento, los de Pereira entraron en una fase de nervios que posibilitó que los visitantes se lanzasen en pos del empate, pero el buen trabajo defensivo de los franjiazules impidió que una vez más el Marín se quedase sin poder saborear una victoria que le hace mucha falta para intentar escapar de los puestos de descenso de categoría y de esta forma mantener las opciones a la permanencia.