EFE - SANTIAGO
ElPozo Murcia conquistó su cuarto título de campeón de la Copa de España ante su víctima preferida, el Lobelle de Santiago, al que volvió a dejar con la miel en los labios, como sucediera en la Supercopa de Vigo cuya final tuvo un guión prácticamente calcado a la de ayer en el Fontes do Sar.
En esta ocasión fue el equipo santiagués el que tuvo que nadar a contracorriente y el que vio la prórroga como mal menor, aunque a la vista del balance de ocasiones de gol, bien pudo llevarse el torneo que deseaba más que nunca por celebrarse en su ciudad.
El partido comenzó eléctrico. Apenas transcurrido un minuto David erró, por los locales, una clara ocasión en boca de gol y acto seguido Vinicius no perdonó en la primera que tuvo. El Lobelle apretó aún más en la presión y llevó la iniciativa ante un rival bien pertrechado atrás.
ElPozo no tuvo rubor en cerrarse literalmente en su área, lo que conllevó un alto riesgo, sobre todo en los envíos lejanos. En uno de ellos Rubi tuvo el empate en sus botas, pero el balón salió a escasos centímetros.
Tras el tiempo de refresco se acabaron las contemplaciones. El Lobelle golpeó con el empate, que llevó la rúbrica de David. No tardó en llegar la réplica murciana en una rápida contra que inició y culminó Wilde, y menos aún el remate con la puntera de Pola que devolvía las tablas al marcador.
Hubo tiempo hasta para la polémica con un remate de Alemao que Juanjo no atajó y que salvó en segunda instancia. La duda está en si traspasó o no del todo la línea de gol.
No dejaron de intentarlo los dos equipos hasta el último segundo, pero la prórroga fue inevitable. Nada más comenzar, Mauricio se fabricó el definitivo 2-3 favorecido por la amenaza de los dobles penaltis que pendía sobre el conjunto local. Leitao, en el último suspiro, tuvo la opción de forzar la tanda de penaltis, pero ElPozo volvió a sumar un nuevo título en un 2010 en el que mejor no le podrían ir las cosas.