ÁREA 11- SANTIAGO
El Izarra se hizo con el triunfo en el campo del Compostela, el primero de la temporada fuera de casa, y vuelve a soñar con la permanencia después de un encuentro en el que tuvo más el balón. Sin embargo, las ocasiones navarras no llegaron hasta bien entrada la segunda parte, ya con el 0-2 en el marcador. Antes, los de Serrano supieron sacar provecho de su primer acercamiento al área contraria para adelantarse. Y poco después una desafortunada jugada de Jimmy suponía el 0-2 con un gol en propia puerta.
El Izarra salió en San Lázaro con un esquema de 4-2-3-1, mientras que su rival colocaba un 4-1-4-1 con una variante poco clásica ya que el hombre libero por delante de la defensa fue Mariño y no Claudio. El Izarra conocía bien al Compostela y se preocupó por cerrar por el exterior del ataque al máximo realizador local, Iván. Así las cosas, con un Compostela que quería y no podía y un Izarra centrado en labores de destrucción, el juego transcurría casi en su totalidad en el centro del campo, con un ritmo lento y sin apenas ocasiones de gol, aunque en la primera parte el Izarra estuvo más tiempo en la parcela del Compostela que al revés.
La primera parte fue un movimiento de control desde el centro del campo a la línea defensiva de uno y otro bando, lo que provocó que el Compostela lanzase en la primera parte un solo tiro entre los tres palos, botase dos saques de esquina, los mismos que su rival, que no disparó ni una sola vez a puerta antes del descanso.
En la reanudación todo cambió y en la primera acción de contragolpe, y en el que era el primer disparo del Izarra, Koeman recibe en ataque, se escora sobre la derecha ya en el interior del área y cuando Pablo sale a tapar le bate y establece el 0-1. Y cinco minutos más tarde, con un solo remate a gol, el Izarra se ve con 0-2 en el marcador porque en el segundo contragolpe un balón que en principio parecía inocente Jimmy sorprende a su portero colocándole una espléndida vaselina y marcando en propia puerta.
A partir de ahí el Compostela se la juega. Fabiano mueve el banquillo y hace los tres relevos, pero no consiguen ni controlar el centro del campo ni realizar contras claras para recortar el marcador. Por contra el Izarra, en el minuto 70 y de forma consecutiva, tiene dos ocasiones para ampliar su ventaja y matar definitivamente el partido en remates de Palacios y Ederra. Mientras el Compostela, a la desesperada, en el 83 mete el balón en el área contraria y reclama penalti por manos de un defensor, pero el árbitro no apreció nada.
Al final, el Izarra fue justo vencedor por posesión territorial y de balón y porque supo aprovechar su única ocasión y tuvo la fortuna de encontrarse con un segundo gol.