J.C. - VIGO
El Celta no quiere tuercebotas, así que durante el verano pasado sometió al primer equipo a un estudio biomecánico para conocer qué jugadores tenían problemas en los pies y corregirlos con plantillas adaptadas a las botas deportivas. En la actualidad, una docena de futbolistas dispone de calzado corrector y adecuado a sus características morfológicas que les permite mejorar su rendimiento y prevenir lesiones.
Este trabajo se ha llevado a cabo gracias al convenio de colaboración que el club ha establecido con la empresa Footplus, que ha extendido este acuerdo para trabajar con la Fundación Celta de Vigo y dar cobertura al resto de los equipos célticos.
Los especialistas recabaron "datos científicos" de los jugadores, mientras celebraban la concentración en Melgaço. A través de cámaras de vídeo filmaron cómo corría y cómo andaba cada futbolista de la primera plantilla céltica. Esos datos pasaron a los servicios médicos del club, que a partir de ahí decidió a qué jugadores se les proporcionarían plantillas personalizadas "para optimizar el apoyo del pie", según explicó ayer Felipe Murga, director de Footplus. Esto, según los especialistas, evita lesiones y mejora el rendimiento.
Doce jugadores, entre los que aparecen Joselu, Michu, Roberto Lago, Trashorras, Botelho y Saulo, disponen de plantillas adaptadas a sus características. En la cantera también se dan varios casos, como el de Denís, internacional juvenil.
Con este trabajo, el jefe de los servicios médicos del Celta, Juan José García Cota, subrayó que se han obtenido datos muy valiosos para hacer frente a defectos en las plantas de los pies para prevenir lesiones. "Nos ha dado muy buenos resultados", admitió el médico del club durante el acto de presentación de este convenio, celebrado ayer en A Madroa. La Fundación Celta estuvo representada por su directora, Carmela Cuevas, quien manifestó que la clínica Footplus "se hace miembro protector de la fundación", por lo que todos los que pertenecen a la misma obtendrán descuentos si quieren someterse a estudios biomecánicos como los que han permitido corregir las huellas de la mitad de la plantilla céltica.